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divendres, 13 de juliol del 2018

Aprender a bucear en el profundo lago de la mente

El misticismo clásico compara la mente con un lago situado en un lugar donde continuamente sopla el viento de los estímulos emocionales: la ira, el miedo, la codicia, la obstinación, ... siempre está actuando uno u otro, y la superficie del agua nunca está en calma, al contrario, siempre está agitada; como mucho, en algunos instantes sólo está rizada por vientos sutiles, pero en otros hay verdaderas tempestades.

La meditación, complementada con la decisión de llevar un cierto tipo de vida centrado, apacible, agradable, es capaz de detener esos vientos emocionales hasta dejar la superficie del lago totalmente plana, hasta que ni una onda la perturbe.  La mente se vuelve cristalina, y a través de ella se percibe el fondo: la base en la que se sustenta nuestra personalidad.  Y es una base sorprendentemente estable, agradable, benéfica, llena de energía positiva, de vida. El misticismo cristiano la llama el Cristo en nuestro interior, el hinduismo le llama Atman, o el Ser. Más allá del nombre dado, sólo es posible entender de qué estamos hablando por experiencia propia, viviéndolo en primera persona.

La imagen del lago no obstante es valiosa como metáfora de lo que nos vamos a encontrar. En la superficie nuestra conciencia es la habitual, fijada en los objetos externos, siempre sujetos a cambios; desde ahí lo vemos todo como separado: tenemos diferente aspecto, edad, patrones de comportamiento, diferentes ambiciones. La mayoría de nosotros no vemos más allá de este nivel superficial debido a la constante agitación de la superficie. En este estado es todo un reto estar conectado con otras personas, ya que toda nuestra atención está absorbida en las cosas que nos hacen parecer distantes, separados de ellos, y únicos.  

Si nos sumergimos en el lago de nuestra mente, justo por debajo de la superficie, los vientos exteriores nos afectan mucho menos y ganamos en claridad; es un nivel bastante desconocido en el cual empieza a disiparse la visión de separación. Como más profundizamos, más vemos las diferencias con los demás como algo superficial, y en cambio vemos las semejanzas, y nos damos cuenta de que todos somos iguales en un 99% de nuestro ser. A medida que aprendemos a bucear más profundo en la mente, captamos la sensación de unidad de la vida, de ser uno con el todo. Esta percepción es profundamente transformante, ya no tiene sentido sentirse solo, sentirse aislado, la vida cobra sentido, no es necesario marcarse metas ambiciosas para sentirse realizado, eres vida, ya estas realizado, completo.  Te vuelves sostenible: no necesitas nada para sentirte bien, completo; comprar muchas cosas, viajar  mucho, ganar mucho dinero, hacer muchas actividades, no parar en todo el día para sentirte ser, todo eso se ve como superficial e innecesario, ya estás bien siempre, ya eres completo.

Las personas a menudo nos proponemos dominar alguna habilidad, y le dedicamos muchas horas, en busca de la satisfacción personal de estar dedicado a algo en lo que quieres desenvolverte bien, y conseguirlo, y ello nos da una cierta sensación de realización personal.  Hay quien dedica horas cada día en el gimnasio, buscando tener un cuerpo escultural, o tener una gran  resistencia sobre la bicicleta, hay quien entrena para correr maratones, otros están horas jugando en Internet escalando ránquings, buscando estar lo más arriba en las listas. Esas actividades son muy exigentes: si las dejamos a un lado por unas semanas, perdemos rápidamente todo lo conseguido en meses y meses de esfuerzo. Y en todo caso con la edad también se pierden facultades y tu nivel descenderá irremediablemente. 

En cambio, con ese nivel de esfuerzo dedicado a aprender a calmar la mente y bucear en sus profundidades, cualquiera puede experimentar por sí mismo la unidad de la vida y de la existencia,  que es la auténtica realización de la persona, que hace superficial e innecesaria cualquier otra pseudo-realización. Es un logro perenne, nunca se pierde, incluso dejando de practicar por un tiempo, lo que has conseguido es tuyo, no se va, y se mantiene a cualquier edad.

La Psicología ha estudiado la mente desde una perspectiva científica, pero ¿hasta que punto podemos entender la mente con métodos científicos? Mientras nos identifiquemos a nosotros mismos con la mente no podemos ser objetivos con ella; creemos que debemos obedecer a su continuo movimiento, y lo único que podemos hacer es tener un buen bote (que vendría a ser la personalidad) para remar en esa superficie, y no naufragar cuando llega la tormenta emocional. 

Pero la meditación nos da otro punto de vista: vemos claramente que nosotros no somos la mente. La mente es un mundo interior, un mundo en el que podemos aprender a movernos. Nuestra mente individual es como un pequeño remanso en ese gran lago, y podemos cuidar de que esté calmo, transparente. Y podemos sumergirnos en el lago y ver sus profundidades, por debajo de las adversidades superficiales. Esta es una habilidad potencial de todos nosotros, está al alcance de todos. 
Bucea profundamente en el Océano de la Belleza de Dios, si desciendes lo bastante profundo, allí encontrarás las gemas del Amor ... Sri Ramakrishna


dilluns, 25 de setembre del 2017

El mensaje del Bhagavad Gita

El texto denominado Bhagavad Gita, o simplemente el Gita,  es quizás el más importante de todos los textos hindúes sobre espiritualidad, sintetizando sus más elevadas ideas en simples explicaciones pensadas para que cualquiera pueda acceder a ellas. Probablemente fue escrito a partir de la experiencia mística personal de un autor anónimo que vivió bastantes siglos antes que Jesucristo. Consta de unos 700 versos, organizados en 18 capítulos, y narrados en la forma de una conversación entre Krishna (una encarnación de Dios) y el príncipe Arjuna en la que el primero instruye al segundo en el conocimiento de uno mismo desde el punto de vista espiritual. Krishna puede verse como la chispa divina que está en todos nosotros, expresándose de forma humana:

Yo soy el Ser que está en el corazón de cada criatura, Arjuna, y su comienzo, su continuación y el final de su existencia.  (Gita 10:20)
Todas los principales conceptos del Hinduismo sobre espiritualidad, Atman (el núcleo divino debajo de la personalidad),  karma (una especie de telaraña de causas y efectos), samsara (el ciclo de muertes y renacimientos), moksha (la liberación espiritual), el yoga (las técnicas de liberación), maya (la ilusión del mundo que nos rodea) y muchos otros aparecen en el Gita. Hay numerosas traducciones del Gita, que originalmente fue escrito en sánscrito, pero pocas, a mi conocimiento, en español y de calidad; dedicaré algunos artículos de este blog a presentar la traducción de una de las versiones más respetadas, The Bhagavad Gita, en inglés, la del autor hindú Eknath Easwaran, que fue profesor de Literatura Inglesa en la Universidad de Lagpur, India, y posteriormente fundador y director del Blue Mountain Center of Meditation en Estados Unidos. En este artículo traducimos el capítulo 2, que comentaremos en otro artículo más adelante.

Pero cuando te mueves en medio del mundo libre tanto de aferramientos como de aversiones, viene una paz en la cual todo sufrimiento termina; y vives en la sabiduría del Ser.

Capítulo 2. La realización del Ser

Introducción

El príncipe Arjuna está en guerra con sus hermanos, y el Gita transcurre en el campo de batalla, antes del combate fraticida. Lleno de dudas ante el dilema de luchar a muerte con sus propios hermanos, pide consejo a Krishna sobre como obrar, pues su impulso es no luchar en absoluto. La respuesta de Krishna, que actúa como el conductor del carro de combate de Arjuna,  prácticamente pasa por todos los principales conceptos del Gita, de forma que este capítulo 2 viene a ser como un resumen de todos los demás. 

Arjuna está sumido en la confusión; viéndolo, Krishna se dirige a él.

Krishna
 Esta desesperación y debilidad en tiempos de crisis no son propios de ti, Arjuna. ¿Cómo has caído en ese estado, tan alejado del camino de la liberación?No te conviene ceder a esta debilidad. Álzate con bravo corazón y destruye al enemigo.

Arjuna
¿Cómo puedo llevarme a mi mismo a luchar contra mis hermanos, que son merecedores de veneración? ¿Cómo puedo hacerlo,  Krishna? ¡De seguro que seria mejor gastar mi vida mendigando antes que matar a esas grandes y valiosas almas! Si los mato, cada placer que encontré en la vida será contaminado. Ni siquiera sé que seria mejor, que nosotros los conquistáramos a ellos o ellos a nosotros. Estamos enfrentados pero, ¿por que debería querer vivir si los matara? Mi voluntad está paralizada, estoy absolutamente confuso. Dime cual es el mejor camino, déjame ser tu discípulo, dame instrucción.

Krishna
Hablas con sinceridad, pero tu sufrimiento no tiene causa real. El sabio no se aflige ni por el vivir ni por el morir. Nunca ha existido un tiempo en el cual tu y yo y esos príncipes que son tus hermanos no existiéramos, como tampoco existirá un tiempo en el que dejemos de existir. Ya que la misma persona habita el cuerpo a través de la infancia, juventud, y vejez, y después de la muerte ocupará otro cuerpo. El sabio no está confundido por esos cambios.

Cuando los sentidos contactan objetos externos, la persona experimenta frío o calor, placer y dolor. Son experiencias temporales, fugaces, vienen y van. Sopórtalas con paciencia, Arjuna. Aquellos que no se afectan por esos cambios, que son los mismos en el placer y en el dolor, son realmente sabios y están preparados para la inmortalidad. ¡Haz valer tu fuerza y se consciente de ello!

Lo impermanente no tiene realidad, la realidad yace en lo eterno. Aquellos que han distinguido la diferencia entre lo impermanente y lo eterno han llegado a la meta final de todo conocimiento.  Date cuenta de que aquello que impregna el Universo es indestructible, ningún poder puede afectar esta realidad inmutable e imperecedera. El cuerpo es mortal, pero aquello que mora en el cuerpo es inmortal e inmensurable. Por tanto, Arjuna, lucha en esta batalla.

Uno cree que es el asesino, otro que es el asesinado. Los dos son ignorantes, no hay tales asesinos y asesinados. Tu ser real nunca nace y nunca muere. Tu nunca has cambiado, y nunca cambiarás. No nacido, eterno, inmutable, no mueres cuando el cuerpo muere. Sabiendo eso que somos, ¿cómo puedes matar a alguien?

Tal como abandonamos la ropa desgastada y compramos nuevas, así cuando el cuerpo está desgastado otro nuevo es utilizado por el Ser, que vive dentro.

El Ser no puede ser traspasado por balas, o quemado por el fuego, el agua no le moja, ni el viento lo seca. El Ser es eterno e infinito, posado en los estables fundamentos de la eternidad. El Ser es no manifestado, más allá de todo pensamiento, más allá de todo cambio. Sabiendo esto, no debes afligirte. 

La muerte es inevitable para los seres vivos, y el nacimiento es inevitable para la muerte. Cada criatura es al principio no manifestada, y entonces alcanza la manifestación. Cuando su final se acerca, vuelve a ser no manifestado. ¿Qué hay en ello para afligirse?

La gloria del Ser es contemplada por unos pocos, que lo describen; algunos los escuchan, pero muchos sin entenderlo. El Ser de todos los seres, viviendo dentro del cuerpo, es eterno y no puede ser dañado. 

Considerando tu camino en la vida,  no debes vacilar. Para un guerrero, nada es más elevado que una guerra contra la maldad. Si no participas en esta batalla contra la maldad, Arjuna, incurrirás en pecado, dañando tu misión y tu honor.

Por tanto álzate decidido a luchar, Arjuna,  Habiéndote hecho a ti mismo ecuánime en el dolor y en el placer, en la ganancia y en la pérdida, en la victoria y en la derrota, comprométete en esta gran batalla y serás libre de pecado.

Ahora escucha los principios del yoga. Practicándolos, podrás romper las ataduras del karma. En este camino el esfuerzo nunca se pierde, y no existe el fracaso. Incluso un pequeño progreso en el camino espiritual te protegerá de los mayores peligros.

Aquellos que siguen este camino, decidiendo firmemente seguirme sólo a mi, consiguen la unidad en su propósito. Para aquellos que tienen falta de resolución, las decisiones de la vida son innumerables y con muchas posibilidades de elección. 

Hay gente ignorante que habla con labia, convincentemente, y disfrutan con la letra de las leyes, afirmando que no existe nada más. Sus corazones están llenos de deseos egoístas, Arjuna. Su idea del paraíso es su propio disfrute, y el objetivo de todas sus acciones el placer y el poder. El fruto de sus acciones es renacer continuamente. Son incapaces de seguir el objetivo supremo y alcanzar el estado de samadhi.  

Las escrituras describen los tres gunas. Pero tu debes ser libre de su acción, establecido en la verdad eterna, auto-controlado, sin ningún atisbo de dualidad o de deseo de obtener ni de acumular posesiones.

Igual que un depósito de agua es de poca utilidad cuando todo el país está inundado, las escrituras son poco útiles para la persona iluminada, que ve a Dios en todas partes.

Tienes el derecho de trabajar, pero nunca sobre el fruto del trabajo. Nunca debes iniciar una acción en aras de la recompensa, ni tampoco debes desear la inacción. Realiza trabajo en el mundo, Arjuna, pero como alguien que está establecido en sí mismo, sin ataduras egoístas, y ecuánime en el triunfo y en el fracaso. Porque el yoga es perfecta calma mental.

Busca refugio en la actitud de estar libre de ataduras egoístas, y amasaras la riqueza del despertar espiritual. Aquellos que están motivados sólo por el deseo de los frutos de sus acciones son miserables, porque están siempre ansiosos acerca de los resultados de lo que hacen. Cuando la conciencia está unificada, no obstante, toda la vana ansiedad queda atrás. No hay causa para preocuparse, tanto si las cosas van bien como si van mal. Por tanto, dedícate a las disciplinas del yoga, porque el yoga es habilidad en acción.

El sabio unifica su conciencia y abandona las ataduras a los frutos de sus acciones, que llevan a la persona a renacer sin cesar. Así, alcanza un estado más allá de todo mal.

Cuando tu mente supera la confusión de la dualidad, alcanzas el estado de indiferencia sagrada, divina, sobre las cosas que oyes o has oído. Cuando no eres afectado por las ideas confusas y tu mente está completamente unificada en un profundo estado de samadhi, entonces alcanzas el estado de yoga perfecto.

Arjuna
Háblame de esos que viven establecidos en la sabiduría, siempre conscientes del Ser, oh Krishna. ¿Cómo hablan ellos? ¿Cómo se sientan? ¿Cómo se mueven?


Krishna
Ellos viven en sabiduría viéndose a sí mismos en todo, y todo en ellos mismos, habiendo renunciado a todo deseo egoísta y a todo anhelo sensual que pueda atormentar su corazón.  

No están afectados ni por aflicciones ni por anhelos de placeres, viven libres de codicia, de miedo y de ira. Establecidos en meditación, son realmente sabios. No estando encadenados por ataduras egoístas, no se exaltan por la buena fortuna ni se deprimen por la mala. Así son esos sabios.

Así como una tortuga puede recoger sus extremidades en su caparazón, el sabio puede recoger sus sentidos en sí mismo a voluntad. Los que sólo son aspirantes se abstienen de placeres sensuales, pero todavía los anhelan. Estos anhelos desaparecen por completo cuando se alcanza el objetivo supremo. Incluso a aquellos que siguen el camino, las tormentas de los sentidos pueden arrastrar sus mentes. Los sabios suavizan y rinden sus sentidos y mantienen sus mentes siempre enfocadas en mi.

Cuando te mantienes pensando en los objetos de los sentidos, te atas a ellos. Las ataduras de los sentidos alimentan el deseo, el anhelo de posesión que enciende la ira. La ira nubla el juicio; te vuelves incapaz de aprender de tus errores pasados. Perdido el poder de elegir entre lo que es sabio y lo que es necio, tu vida se desperdicia totalmente.  Pero cuando te mueves en medio del mundo de los sentidos libre de ataduras egoístas y de aversiones, entonces viene una paz en la cual todo el sufrimiento termina, y entonces vives en la sabiduría del Ser.

La mente no unificada está lejos de la sabiduría. ¿Cómo puede meditar? ¿Cómo puede estar en paz? Cuando no sabes que es la paz, ¿cómo puedes saber lo que es la alegría? Cuando dejas que tu mente sea dirigida por la llamada de los sentidos, ellos se llevan consigo tu mejor juicio, como una tormenta se lleva de su rumbo a un bote en medio del mar.

Utiliza  toda tu voluntad para liberar tus sentidos de  las ataduras egoístas y de las aversiones, y vive en la plena sabiduría del Ser. 

Así como los ríos desembocan en el vasto océano pero no pueden desbordarlo, así fluyen las corrientes de los sentidos mundanos y desembocan en el océano de paz que es el sabio. Pero no sucede así con el deseador de deseos. 

Esos sabios son libres, renunciando a todos los deseos egoístas, y rompiendo la jaula del ego de los "yo", "mi" y "mio", estando unidos con el ser supremo. Este es el estado supremo. Alcánzalo, y pasa de la muerte a la inmortalidad. 













dilluns, 7 de març del 2016

Vedanta Advaita

Después de asistir al seminario sobre Vedanta Advaita de Ivan Oliveros - Sesha y leer su libro "Meditación, teoría y práctica", he pensado de escribir este breve artículo donde intento sintetizar la Filosofía Vedanta y enmarcar en ella las enseñanzas que recibimos de Sesha.  Comentar que el seminario no estuvo dedicado a describir de forma académica la escuela Vedanta Advaita, sino más bien a describir la experiencia personal de Sesha, así como a introducir a los asistentes en el concepto de no dualidad, y en las técnicas de meditación orientadas a percibir esa no dualidad; fue por tanto un seminario práctico. Es por eso que me sentido motivado a escribir este artículo, intentando dar un contexto más amplio, sin caer en excesivos tecnicismos filosóficos.

Orígen de la Filosofía Vedanta

Los Upanishads son cronológicamente las últimas porciones de los Vedas, los textos sagrados del hinduismo. La preocupación fundamental de los Upanishads es la naturaleza de la realidad. Debido a que los Upanishads son las porciones finales de los Vedas, son también conocidos como Vedanta, literalmente, "el fin de los Vedas", y su pensamiento, tal como se interpreta en los siglos siguientes, se conoce asimismo como  Vedanta.

Así, los principales textos de Vedanta son los primeros Upanishads, en particular el Brihadaranyaka y Chándogya, el Brahma Sutras (o Vedanta Sutras) de Badarayana (fechas entre 100 aC y 100 dC) y el Bhagavad Gita. 

Diversificación en escuelas Vedanta de diferente interpretación

Varias escuelas distintas de interpretación de los textos originales surgieron, las más notables de los cuales son: escuelas del Advaita (no-dualista), Dvaita (dualista) y Vishishtadvaita (un compromiso entre ambas).

  • En la escuela Advaita el personaje más influyente fue Shankara (siglo VIII): enseñó que sólo hay una realidad, ya sea llamada Brahman o Atman (el alma, o yo superior); que todas las distinciones, toda pluralidad es debido a la ignorancia, o maya; y que la liberación consiste en la eliminación de la ignorancia y el logro de la conciencia pura absoluta, que es igual a Brahman o el Ser Verdadero. 
  • Ramanuja (1056-1137) desarrolló el estilo más teístico Visistadvaita Vedanta, en el que el Brahman es un Dios personal, pero inmanente en todas las almas y en el mundo, por tanto hay diferencias entre ellos. Critica  las teorías de maya y la conciencia pura de Shankara.
  • Por otro lado Madhva (1238-1317) fundó Dvaita, o Vedanta dualista, en el que se reconocen plenamente las diferencias entre Dios, el mundo, y las almas. Otros sistemas importantes incluyen la Dvaitadvaita de Nimbarka (siglo 13) y el Shuddhadvaita de Vallabha (1481-1533).


Advaita Vedanta

Advaita (sánscrito; "no-dos", "no hay segundo") se refiere a la idea de que el verdadero Ser, Atman, es el mismo que la realidad más elevada, Brahman, no hay diferencia real entre ellos. La escuela utiliza conceptos tales como Brahman, Atman, maya y otros que también se encuentran en las principales tradiciones religiosas indias. El objetivo principal del Advaita Vedanta es el correcto conocimiento de la identidad de Atman (alma, uno mismo) y Brahman (realidad última), y su unicidad, siendo la única Realidad. 

Atman

Ātman (IAST: ātman, sánscrito: आत्मन् ) es una palabra sánscrita que significa "yo real" del individuo, "esencia", o el alma. Ātman es el primer principio, el verdadero ser de un individuo más allá de la identificación con los fenómenos, la esencia de un individuo. Atman es una conciencia auto-luminosa, indiferenciada, eterna, que existe por sí misma, sin límites y no dual. La Unidad unifica todos los seres, existe lo divino en cada ser, y toda la existencia es una realidad única.

Los seres humanos, en un estado de inconsciencia e ignorancia de este Ser Universal, ven su "Yo" como diferente que el Ser en los demás; entonces actúan por impulsos, miedos, ansiedades, malicia, división, confusión, ansiedad, pasiones, y un sentido de carácter distintivo; el objetivo es darse cuenta de que lo divino está dentro de uno mismo,  en los demás y en todos los seres vivos, la Unidad no-dual que es Brahman, que está en todo, y todo es Brahman.

Brahman

Brahman es la Verdad Absoluta que trasciende la causalidad espacio-tiempo y de hecho toda relación, y sin embargo, queda como sustrato o la fuente inmutable base que da la posibilidad de existir a todas las relaciones. Se diferencia en el mundo fenoménico en los aspectos Ishvara (Dios Creador) y Sat-Chit-Ananda (Ser / Conciencia / Gozo ). Esta diferenciación es la que dio pie a la separación de escuelas Vedanta, que sostienen que sí hay dualidad: el Creador y su creación. Pero en el Advaita la separación es ilusoria. 

Maya

La manifestación empírica, tangible, de la Realidad,  es también real pero cambiante, y ofusca la verdadera naturaleza de la realidad metafísica que nunca está cambiando. Maya es cierto en sentido epistemológica (conocimiento) y empírica (conocimiento real, experimental); sin embargo, Maya no es la verdad metafísica y espiritual. El conocimiento completo de la verdadera realidad total incluye saber tanto el saber empírico (Vyavaharika) como el saber espiritual (Paramarthika): tanto Maya como Brahman. Creer que la Realidad es sólo Maya (realidad empírica) genera una existencia condicionada por la ignorancia (avidya-maya).

El conocimiento en el Advaita Vedanta

En el conocimiento hay un conocedor y un objeto de conocimiento, es una relación dual. Pero es debido a la naturaleza auto-luminosa (Svata prakasa) de la conciencia pura que el sujeto sabe y puede conocerse el objeto. En su comentario a Taittirīya Upanishad, Shankara dice que "la conciencia es la propia naturaleza del Ser e inseparable de ella." El sujeto conocedor, el objeto conocido, el objeto del conocimiento, y los medios válidos de conocimiento (pramāṇa) son esencialmente las manifestaciones de una única conciencia pura no dual.
"Hay una realidad existente en sí misma, que es la base de nuestro conocimiento de nuestro ego-yo ... esa realidad es el testigo primordial. . . un espíritu luminoso en sí mismo". - Shankara

La realidad empírica. objetiva, directa, del mundo fenoménico es, entonces conocida, aunque esta aparentemente realidad manifestada está envuelta y no es distinta a la realidad absoluta denominada 
Brahman. En el Advaita Vedanta no se niega el mundo fenoménico, sino que se considera como una parte de la realidad:

"La existencia es donde mira el realismo. La inexistencia es el objeto  del nihilismo. Por lo tanto los sabios no permanecen ni en la existencia, ni en la no existencia". Chandrakirti
Lo que afirma el Advaita Vedanta es que la última verdad, la realidad no dual (no distinta de sí misma), lo ilimitado sin fronteras, o cualquier otro nombre que le demos, está absolutamente más allá de la comprensión conceptual. Está vacía de todos los predicados, cualidades y atributos. Parecería que está más allá de nuestra comprensión. No obstante, milagrosamente, puede ser tocada, reconocida, realizada en el centro espiritual de cada ser humano, debido a que existe en cada uno de nosotros, és nosotros. 

Desde el punto de vista absoluto del iluminado (el Jivamukti) sólo hay sabiduría primordial, no conceptual, no dual. Desde el punto de vista de la verdad relativa la pregunta "por qué" está siempre presente, pero en la visión no dual no puede surgir la pregunta. En última instancia, no hay un "por qué". En última instancia, sólo hay silencio (mouna) de donde surge la cacofonía del mundo. 

La línea de trabajo de Sesha

En este marco del conocimiento dual posible gracias la conciencia no dual, Sesha propone un esquema conceptual y unas técnicas de meditación que resumo brevemente.

En el seminario Sesha se centró en una teoria cognitiva-metafísica en la que describe varios estados de atención, desde el sueño, pasando por la imaginación, concentración psicológica, hasta la meditación Vedanta, en la que se diluyen las fronteras cognitivas. Según Sesha, el sistema nervioso puede evolucionar hasta ser capaz de discernir, de captar, las realidades empíricas duales y las no duales, e integrarlas, aunque en la actualidad esto no es habitual.

En la práctica, un primer paso fundamental es el desarrollo de la capacidad de discernir, de discriminar, lo que es digno de nuestra atención de lo que no lo es (habilidad o capacidad denominada Viveka). Sin esta capacidad nuestra atención divaga por el campo fenoménico, saltando de un tema a otro, tanto si es realmente importante como si no; la falta de Viveka nos retiene en la ignorancia. En palabras de Sesha:

Ser ignorantes nos retiene en un mundo caótico. - Sesha
Una vez desarrollada Viveka, podemos dirigir la atención a lo que realmente importa, el conocimiento de lo real, más allá del pensamiento, accediendo a campos de cognición no duales. 

No tengan miedo a sufrir, tengan miedo a ser ignorantes. - Sesha

Fuentes consultadas