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diumenge, 4 d’agost del 2019

Amor liberado de la mente: Ser-Amor

En una conversación entre amigos en la que participaba, en un momento dado uno de ellos, que estaba pasando por una época de cierta confusión, se preguntaba "¿qué es el amor?". Al instante esa pregunta me recordó vivamente un cuento corto que había leído tiempo atrás en el libro 101 cuentos clásicos de la India, del autor Ramiro Calle, que resumo de memoria brevemente: 

Eran dos peces en el inmenso océano, uno joven e inquieto, el otro ya entrado en años. El joven se preguntó en voz alta: "qué es el mar?". El viejo le miró con asombro, y le contestó "pobre pez ignorante: estas en el mar, vives en él y morirás en él, sostiene tu existencia en todo momento, incluso tu cuerpo está hecho de agua de mar ... tu eres parte del mar, eres el mar, siempre lo has sido y lo seras ¡y tu me preguntas qué es el mar!
Photo by Matt Alaniz on Unsplash
 
Cambiemos mar por amor y tendremos un símil para responder a la pregunta sobre el amor; aunque claro, es un poco más complicado, no sólo somos amor, no sólo "vivimos en un océano de amor sin darnos cuenta" (aunque esto es rigurosamente cierto), también somos algo más, también somos mente

La mente forma ideas, conceptos, proyectos, sueños, imaginaciones ... que pueden materializarse o no. Actúa en nosotros captando la realidad objetiva (suponiendo que exista tal cosa) e interpretándola, creando nuestra realidad subjetiva, nuestra visión particular del mundo y de nosotros mismos. Esta realidad personal puede llegar a ser muy cerrada, la persona cierra su mente a otras formas de ver el mundo, cree firmemente que la realidad es como ella la ve y no de otra forma, y como consecuencia es incapaz de percibir nada que sea demasiado distinto a su concepción cerrada. 

Respecto al amor, es usual creer que no lo tenemos, sino que nos lo han de dar (y recíprocamente, lo hemos de dar) como si fuera un objeto, un regalo, que hay que buscarlo, que hay que encontrarlo. Y a menudo buscamos a ciegas, pues ni siquiera sabemos exactamente qué es lo que estamos buscando. Nos hacemos una idea sobre lo que es, o sobre lo que creemos que debería ser, y después la realidad contradice nuestra idea, y nos sentimos confusos, incluso nos cerramos temporalmente al amor, dañados como nos sentimos al frustrarse nuestra búsqueda de algo que no ha sido como lo imaginábamos. 

En realidad el Amor es totalmente independiente de la mente: todas nuestras concepciones mentales sobre él son simples representaciones, tal como un cuadro del mar lo es del mar real. Podemos tener diversos cuadros del mar en casa, cada uno con un aspecto distinto, o quizá no tengamos ninguno, pero el mar sigue siendo el mar, y sigue estando ahí independientemente de si pensamos en él o no, de si tenemos imágenes de él o no. Y es inmenso, como el Amor con mayúsculas. Para ver claramente la verdad de esta afirmación es necesario relajar la mente, soltar nuestras pre-concepciones y pre-juicios, y enfocar la mente en ver y percibir nuestra capacidad de amar, y nuestra capacidad de sentir el amor. Este vivenciar nuestra capacidad de amar sin condicionamientos mentales poco a poco va abriendo nuestra visión, se sueltan las limitaciones y condicionamientos mentales, y nos damos cuenta de que el Amor tiene mas que ver con el Ser que con el hacer: nuestro Ser es, independientemente de lo que hagamos o dejemos de hacer, y el Amor es intrínseco al Ser. Después con la mente hacemos, manifestamos, imaginamos, "hacemos el Amor" expresión que suele usarse exclusivamente para referirse al acto sexual pero aquí lo usamos en sentido amplio (de ahí el Amor en mayúsculas), de manifestar amor por cualquier canal, como por ejemplo compartir una tarde con amistades, jugar con tu hijo, escuchar atentamente a quien quiere ser escuchado, o escribir unas líneas con el ánimo de que sean útiles para alguien, todo eso son actos de amor, se relacionan no con el ser sino con el hacer. 

Así pues los "problemas con el amor" vienen de la confusión básica de identificarse con el hacer, con las acciones, con lo que nos sucede, con nuestras ideas personales, con no saber vivir directamente el amor que ya tenemos y somos, y eso viene de no haber trabajado nuestro aspecto "simplemente Ser" y en cambio habernos volcado en el aspecto "hacer: soy lo que hago, lo que me hacen y lo que me sucede". El Amor no tiene problemas, eso es cosa de la mente, de hecho los problemas son creaciones de la mente. Desde el punto de vista de la mente racional no se entienden las palabras del Nuevo Testamento (Corintios, 13), se le ponen mil problemas, se cree que es imposible un amor así, e incluso se cree que no es recomendable:
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor ...
Pero si distinguimos el Ser-Amor del amor como realización mental entonces cobran significado, pues la envidia, jactancia, rencor, etc son productos de la mente, no tienen nada que ver con el Amor. Esas emociones negativas se solucionan en la mente, y se solucionan superando las pre-concepciones y abriéndose a lo que somos realmente.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido

A través de la meditación paciente y constante, podemos ir abriendo nuestra mente al Ser-Amor que somos momento a momento. El efecto en la persona es realmente extraordinario: dejamos de buscar y de pedir lo que ya somos y tenemos, ahora y siempre. Nuestra mente, ahora abierta, se llena de Amor incondicional, de Ser, constantemente, independientemente de las circunstancias, pues ninguna circunstancia puede afectar al Ser, en todo caso lo hará sobre nuestro hacer; la mente pasa a ser utilizada para modular nuestra expresión de afecto, que fluye de nosotros de forma natural como el agua de un manantial inagotable, adaptándola a las circunstancias y a las personas de la forma que veamos más adecuada para ellas. Pero incluso si las circunstancias o las personas que nos rodean son adversas a esa expresión, a la realización del Amor, no afectará en absoluto a nuestra vivencia interna de serlo, eso es tan inamovible como el océano.

dissabte, 27 d’octubre del 2018

Convicciones

Convicciones y creencias

Convicción, del latín convictio (creencia firme), compuesta de con (junto con), vincere (vencer) y el sufijo -ción (efecto, acción de), se refiere a una idea o esquema mental que se cree absolutamente cierto y que por ello la persona lo aplica a su comportamiento, opiniones y demás elaboraciones mentales. Como en cualquier creencia, se puede estar convencido de algo sin poder demostrar a los demás la verdad de la creencia, incluso sin poderlo demostrarlo a uno mismo. 

Como usamos las convicciones para juzgar con parcialidad

Las convicciones son parte de esa base sólida de ideas propias que la mente utiliza para poder juzgar situaciones y personas en base a esas creencias; siendo el juzgar una de las funciones básicas de la mente, está claro que se crea una necesidad innata de mantener algunas convicciones personales. Si no tengo ninguna convicción, ¿puedo opinar, juzgar, hechos y comportamientos, como correctos, incorrectos, acertados, desacertados, etc? En la siguiente figura vemos en un esquema cómo la mente genera juicios a partir tanto de conocimientos sólidos, fundados, como de creencias más o menos fundadas.

Elaboración habitual de juicios de valor y opiniones
En este modo de funcionar se ven varios problemas:
  • creamos juicios no sólo a partir de conocimientos firmes, si no también a partir de creencias mantenidas como verdades pero que pueden serlo de forma parcial, o incluso no serlo en absoluto;
  • la persona, o más precisamente, la personalidad común, se confunde con sus ideas, creencias y juicios de valor, en un entramado conocido como ego, o identidad psicológica, por ello, ciertos hechos o contradicciones a las creencias  de la persona son vistos, a menudo inconscientemente, como amenazas a la propia persona, a su sistema de creencias, y por consiguiente la persona reacciona a la defensiva rechazando aquello que la niega;
  • los juicios en los que participa ese ego a menudo son automáticos, reactivos, no se decide juzgar algo, simplemente sucede, juzgamos sin decidirlo, es un comportamiento típico del ego el reaccionar automáticamente ante supuestas amenazas.
Veamos algunos ejemplos de como sucede esto continuamente. En el siguiente caso una convicción firme, semejante a "la escuela privada concertada es mala para la igualdad de oportunidades, por tanto debería ser erradicada", ha sido creída e interiorizada hasta tal punto que no hay tonalidades de opinión para la persona, sino solo blanco o negro, y cualquier opinión no coincidente es atacada inmediatamente, convirtiendo una conversación sobre intereses profesionales mutuos en un combate dialéctico sin salida.

Un grupo de docentes de la escuela pública está conversando sobre innovación educativa en un descanso, surge el tema de la diferencia de recursos disponibles entre la pública y la concertada, uno de ellos en seguida que nombraremos como A adopta una postura muy crítica del estilo de "deberían retirar todas las subvenciones a la escuela privada, no quiero que mis impuestos se destinen a escuelas elitistas", otra docente que llamaremos B replica "esas escuelas también realizan un servicio público, y además la mayor parte de su financiación procede de fondos privados", entonces A reacciona diciendo "esto si que no me lo esperaba de ti, defender la escuela privada, con razón la derecha tiene más votos que nunca ..." con lo que la conversación inicial degeneró en una discusión sobre política mezclada con reproches mutuos.
La situación política actual es otro claro ejemplo de cerrazón en las convicciones personales, no sólo entre políticos profesionales, sino en general. Cuando las convicciones personales sobre la sociedad son cuestionadas, a menudo se recurre a argumentaciones falaces, al negacionismo de realidades, o incluso a la descalificación del presunto "adversario" que sólo pretende ofrecer un punto de vista alternativo a una realidad compleja. Además de mantener opiniones como si fueran verdades absolutas debido mezclar el ego personal con el asunto, además aquí suele haber presente una gran falta de humildad, creyendo poseer la verdad absoluta sobre realidades muy complejas que muy pocos, o quizá nadie, son capaces de entender completamente. Sólo hay que ver un debate televisivo para verlo.

La aportación que la práctica de la conciencia plena puede hacer

La práctica de la atención plena (o mindfulness) así como de otros tipos de meditación relaja la identificación con nuestras opiniones, debilitando el ego psicológico, y por ello dejamos de tomarnos nuestras propias ideas como algo personal, pasan a ser simplemente conocimientos más o menos consolidados, siempre revisables, siempre abiertos a mejorar nuestra comprensión de la realidad. Por ello nuestra actitud deja de ser reactiva, a la defensiva, y pasa a parecerse a la de un investigador de la vida, siempre dispuesto a compartir lo que sabe y a aprender cosas nuevas, Nos volvemos imparciales, libres de cambiar de opinión si es necesario. Además esta actitud nos abre a la empatía con otras formas de ver el mundo. El siguiente esquema intenta ilustrar este cambio de modo de funcionar.
Con conciencia plena nos sentimos libres para revisar nuestras creencias





En este blog ya habíamos hablado de este tema tan importante, el ser capaz de formarnos una imagen de la realidad que sea imparcial, integradora, empática con otras visiones, en diversas ocasiones:





dissabte, 2 de desembre del 2017

Ideas, ideologías y conciencia plena

Introducción

A continuación tenemos unas reflexiones sobre la ideación (crear y mantener ideas sobre cosas), las ideologías (conjuntos coherentes, "empaquetados" de ideas sobre algo) y del efecto de la conciencia plena aplicada a la ideación. Teniendo en cuenta que, según Buda, somos lo que pensamos, reflexionar sobre lo que ideamos y nos creemos no es en absoluto una pérdida de tiempo.

Ideas creativas, e ideas limitativas

Una idea es una representación mental de algo. Las ideas se forman en la mente como respuesta a estímulos, o a través de un proceso interior de razonamiento intelectual. 
 
Tener una idea comúnmente significa formar una idea que puede ser la solución a un problema; es por ello un acto de creación de conocimiento: en una situación que nos plantea una duda sobre cómo proceder, obtenemos iluminación, vemos una posible línea de actuación. Es por tanto un suceso fundamentalmente positivo. 

Hay otro tipo de generación de ideas que no se enfoca a resolver problemas sino a formarse una imagen exacta de algo; no se resuelve nada, sino que se intenta entender algo porque si, por exigencia intelectual. En este proceso se utilizan y asocian conceptos y experiencias previos para entender mejor esa cosa. Cuando lo que tenemos delante es simple, tenemos grandes posibilidades de que nuestra ideación sobre ello sea realmente útil, esto es, que sea precisa,  revisable e imparcial:

  • Idea precisa: la que define sobre qué trata claramente la idea, y qué propone, sin ambigüedades. Una  idea poco precisa también es poco útil, pues el objeto al que se aplica no está bien definido, o bien la representación mental está incompleta. Por ejemplo yo puedo tener una idea sobre lo que es una molécula orgánica, pero como no soy especialista en Química orgánica, mi idea será muy imprecisa: no se exactamente a qué me estoy refiriendo. 
  • Idea revisable: toda idea es sólo una representación mental de la realidad, no es la realidad, sólo la intenta representar; por ello, tomarse una idea como verdad absoluta es un error de base. Las ideas, todas las ideas, son parciales, y la persona debe de estar siempre en disposición de revisarlas, completarlas, refinarlas e incluso descartarlas si no se ajustan a la realidad. Muchas veces se procede al contrario: se niega la realidad, lo que es, para defender la propia idea parcial. Por ejemplo, una persona que se ha educado en un ambiente de austeridad, con una idea de renuncia a querer poseer muchas cosas y tener mucho dinero, puede juzgar como superficial a otra persona que tenga un coche caro, incluso después de hablar con ella, y comprobar que no lo es; la resistencia a cambiar el prejuicio mantenido durante toda la vida puede llevar a mantener el juicio de superficialidad.
  • Idea imparcial: siempre que observamos alguna cosa con pre-juicios, corremos el riesgo de ser sesgados en nuestra apreciación de la cosa. Nuestras ideas previas, que siempre son parciales y nunca verdades absolutas, pueden inclinarnos a idear lo nuevo en función de lo ya conocido y creído, y entonces la ideación en vez de ser un acto creativo pasa a ser un acto de etiquetado, de poner una etiqueta a algo en base a conceptos previos. El ejemplo anterior de la persona austera es un ejemplo también de parcialidad en el juicio, al prejuzgar como superficial a una persona sólo por sus posesiones. 
Cuando nos formamos una idea sobre algo complejo, con muchos matices y facetas, va a ser muy difícil que cumplamos los requisitos anteriores; si además mientras formamos la idea estamos afectados por estados emocionales, aún va a ser más difícil, y esto es lo que suele suceder cuando formamos ideas sobre personas.

Iba llegando gente a la reunión, casi no quedaban asientos vacíos, uno de ellos estaba a mi izquierda; en eso que entra en la sala una compañera de mi mismo departamento, ve el asiento libre que está a mi lado y se dirige a él. Siento una satisfacción de que se así, pues podré comentar cosas con alguien de mi propio departamento, es más fácil compartir opiniones. Cuando llega a mi lado, y yo ya estoy haciendo sitio, se detiene, vacila, y finalmente pasa de largo, para sentarse en otro sitio libre, al lado de otro compañero de otro departamento. Me quedo sorprendido. La reunión empieza y finalmente nadie ocupa el asiento libre a mi lado, es de los pocos que quedan libres. Sin que pueda impedirlo, me asaltan pensamientos como "cual es el motivo de que haya dudado y haya decidido pasar de largo?,  "sea cual sea, no puede ser bueno", "quizás soy un tipo aburrido, por eso el asiento libre ha quedado vacío", "o simplemente no le caigo bien", etc etc. Al acabar la reunión me he quedado con una idea imprecisa, parcial, negativa, sobre lo sucedido, y decido, en posteriores reuniones, no sentarme nunca al lado de esa compañera, no por ningún tipo de venganza, sino para no forzarla a aguantar una compañía que ha mostrado querer evitar. - Relato de un conocido -
Este relato, visto en tercera persona, evidencia una ideación claramente defectuosa, de la que resulta una imagen limitante, distorsionada, de la realidad. Es fácil verlo así cuando no te afecta personalmente, pero no lo es tanto cuando tu eres el protagonista, debido a que ahí entran en juego las emociones. En efecto, en el sujeto que vivió esa experiencia, había primero un deseo, una expectativa de esa compañía durante la reunión, deseo que fue frustrado; de la frustración, emoción negativa, surge el deseo de saber el porqué de la situación frustrante, y de ahí surge ese carrusel de pensamientos negativos, seguramente condicionados por experiencias previas también negativas. Si en ese suceso no hubieran participado las emociones, probablemente no se hubiera producido ninguna rumiación mental sobre el asunto, pero al entrar en juego las emociones negativas, el sentirse mal, la mente quiere saber por qué sucede. Como consecuencia, se forma una idea fija, que dirige el comportamiento de la persona: desde ese momento evitó a su compañera en las reuniones, y con el tiempo, ese comportamiento se reforzó hasta extenderse a todo tipo de situaciones, no solo a las reuniones. Se había establecido una actitud negativa infundada, inconsciente, hacia una persona.

Quizá el lector considere que a él no le sucede el formarse opiniones tan a la ligera; hay que tener en cuenta que a veces este proceso puede ser muy sutil, poco perceptible, casi inconsciente, pero así y todo, afectar a nuestro comportamiento.  

Conciencia plena durante la ideación

Si hemos desarrollado suficientemente nuestra conciencia del aquí y ahora, seremos capaces de darnos cuenta de nuestros estados emocionales mientras se forman las ideas en nuestra mente, como reacción a sucesos externos, especialmente en la relaciones humanas. El proceso de querer entender, formando ideas de lo que ocurre a nuestro alrededor, es innato al ser humano, sucede, sin que sea necesario decidirlo. Por ello, frecuentemente es un proceso automático, inconsciente o semi-consciente, y será conveniente percatarse de él cuando sucede, haciéndolo más consciente. Al darnos cuenta de ese proceso, podemos monitorizarlo, evitando caer en prejuicios emocionales, vigilando el ser precisos e imparciales, y sobre todo no tomando nuestra idea como verdad absoluta, más bien como una percepción parcial que puede ser útil o no.

Ideologías


En este sentido es conveniente recordar los peligros de las ideologías: ideas preconcebidas y pre-aceptadas como ciertas por el grupo que "se acoge" a la ideología. Se caracterizan por ser conjuntos cerrados de ideas, no revisables, parciales como todas las ideas, pero absolutistas en su propósito de dibujar realidades, esto es especialmente cierto en las ideologías radicales, que precisamente se definen por no ceder en sus posiciones y además por querer transformar la sociedad para que se adapte a su visión, son ideologías revolucionarias. Hay muchas personas que defienden "sus" ideologías como si fueran las únicas correctas, produciendo rechazo en otras personas, y enfrentamientos entre grupos e individuos que pueden ser desde sólo verbales hasta extremadamente violentos. 

La ventaja de las ideologías es que son un conjunto de ideas, normalmente elaboradas por intelectuales, bastante coherente, sin contradicciones internas, y por ello proporcionan un marco mental prefabricado, sólido, a la persona que al tomar contacto con la ideología, le resuena a verdad, a realidad, y automáticamente (insistimos, automáticamente) se "adhiere" mentalmente a ella. 

La desventaja es la que ya hemos comentado: siendo toda idea forzosamente parcial, la ideología también lo es, sólo que aquí la persona toma como absolutas no una idea propia, sino un conjunto de ideas coherentes prestadas, que además con compartidas por un grupo numeroso de personas "que piensan como tu"; tiene por tanto más fuerza que un única idea personal, y se hace mucho más difícil que la persona se haga plenamente consciente de las limitaciones de "su" ideología. Entra además en la aceptación de una ideología el componente emocional: cualquier intento de discusión o negación de la ideología puede provocar una reacción emocional, al tener la ideología más poder de provocar la identificación de la persona con sus ideas, debido a su coherencia y pertenencia a grupos amplios, que  una idea personal, no compartida. La persona queda cerrada a visiones distintas de la realidad que no concuerden con su ideología, por tanto, queda cerrada a la realidad y a otras muchas personas. Es lo que sucede a esta militante radical feminista (como ella misma se define), aunque empieza a ser consciente de ello:

Me da miedo caer en la endogamia intelectual. Hace años estoy rodeada de pura gente que piensa casi idéntico a mí, y cuando alguien llega con su opinión diametralmente opuesta, me dan ganas de vomitar. Cuando algún amigo de la infancia me dice que “esa puta que se embarazó para amarrarme” o cosas así, más que ganas de debatir o compartir puntos de vista, me dan ganas de vomitarle en la cara y no volver a verlo. Jamás. Dejo así de exponerme a situaciones que me permitan analizar distintos puntos de vista, y voy cayendo en un fanatismo loco donde sólo yo tengo la razón. - http://serfilosofista.blogspot.com.es/2015/08/las-exageraciones-del-feminismo-primera.html

Ideología con conciencia plena

Viendo las cosas con plena conciencia, podemos aprovechar las ventajas de las ideologías y al mismo tiempo evitar sus inconvenientes. Podemos usarlas para mejorar nuestra imagen de la realidad, enriqueciéndola, pero sin caer en generalizaciones y absolutismos, y mucho menos en identificaciones personales.

A continuación tenemos dos posiciones antagónicas: primero, la defensa del capitalismo desde una ideología capitalista:

En efecto, ese “monstruo” conocido como “mercado” del cual populistas y socialistas nos llaman a temer, no es otra cosa que una abstracción de nosotros mismos y nuestras valoraciones; el mercado es simplemente el modo de denominar al momento y el lugar en el que nosotros, las personas de carne y hueso, podemos intercambiar libremente con otros para nuestro propio beneficio quedando sujeto nuestro éxito en el intercambio a nuestra capacidad de beneficiar a los demás. La propaganda anticapitalista nos ha hecho perder de vista esto último: el mercado es el conjunto de personas que compiten para cooperar. - https://www.elcato.org/en-defensa-del-capitalismo -

A continuación, el ataque al capitalismo desde una ideología anti-capitalista:

En una realidad regida por el capital solo un puñado se encuentra en el centro de la dominación y la posesión. De alguna manera puede decirse que en el corazón del capitalismo late una fuerza destructiva que nos conduce inevitablemente al caos y el colapso, y de ahí a la nada y el vacío. En vista de que su única meta es acumular y no distribuir la riqueza, los recursos que producen riqueza deben ser controlados, por lo tanto, la guerra es inevitable. La riqueza puede comprar mucha de la representación que necesita para obtener las leyes necesarias para más acumulación y concentración de riqueza. Esto significa que conforme la concentración de la riqueza se incrementa, la democracia se degrada y al final se destruye. - http://pijamasurf.com/2012/08/6-argumentos-para-acabar-con-el-capitalismo/ -
Probablemente el lector se sentirá identificado, más o menos, con alguna de las anteriores posiciones, en el sentido de coincidencia de opiniones. Pero ya hemos comentado que una cosa es sentirse cercano a una ideología y otra es hacerse una idea precisa, imparcial y revisable de la realidad, o en otras palabras, poseer sabiduría, no simples opiniones parciales. Desde una mirada imparcial se hace obvio que ambas opiniones dicen verdades parciales, y que todavía nadie ha sido capaz de idear un sistema económico que aproveche las ventajas del sistema capitalista evitando sus peligros; reconocer esto es abrir la puerta a más conocimiento, es constructivo, pues busca la mejora de lo existente desde la imparcialidad. Cerrarse en cualquiera de las posiciones anteriores es poco o nada constructivo, más bien es negacionista: se niegan otros aspectos de la realidad. 

Política e inconsciencia

Para acabar con el tema, advertir que con las posiciones políticas pasa lo mismo, pues la política está siempre inspirada por la ideología del partido político del que se trate. Desde el momento que el político profesional se cree que su ideología es "la mejor", es poco consciente de la realidad. Da un poco de miedo pensar que personas claramente inconscientes a la realidad estén gobernando, esperemos que en un futuro cercano esto cambie, como quizá está sucediendo en Gran Bretaña con la iniciativa de llevar mindfulness a la política. Mientras tanto, tenemos que convivir con bastante inconsciencia política:


«Una cosa es ser solidario, y otra es serlo a cambio de nada». M. Rajoy
«Los paros laborales convocados para hoy en toda Catalunya son por motivos políticos, y por tanto son "de corte nazi"».  Rafael Hernando
«Con la renta básica garantizada todo el mundo querrá venir, tienes que poner francotiradores». José Carlos Díez.
«La concejala de Ciudadanos María Fernández Trujillo ha dimitido de su cargo como presidenta de Onda Cádiz; yo entiendo que no se pueda compatibilizar todo y que diera un paso a un lado».  David Navarro. Respuesta de María Fernández:  «Navarro es un "miserable" y un "machista"  por vincular mi dimisión con mi maternidad


















dissabte, 4 de novembre del 2017

Enredados de forma inconsciente

Vivimos de forma bastante inconsciente

Vivimos recibiendo continuamente una cantidad ingente de información, tanto sensorial como cognitiva; reaccionamos a parte de esa información, al resto la ignoramos, quizá inconscientemente, quizá reprimiéndola. Creíamos que éramos seres conscientes, pero con el auge de mindfulness - conciencia plena - vemos que no, que de hecho sólo somos semi-conscientes, pues de eso tratan los programas de mindfulness, de que seamos más conscientes. La inmensa mayoría de la población realmente vive de forma semi-automática: sus pensamientos vienen y van aleatoriamente, sus emociones surgen de forma automática en reacción a lo que sucede en el momento o bien a lo que se está pensando o recordando, incluso sus decisiones, tan racionales que parecen a primera vista, se toman en gran medida de forma inconsciente. (ver por ejemplo, ¿somos libres cuando decidimos?).


La persona común, pues, se mueve, reacciona, motiva, emociona, opina, etc. impulsada por numerosas fuerzas externas e internas sobre las que tiene poco o ningún control, y ni siquiera tiene conciencia de ello, de lo que está sucediendo realmente, de lo que le está sucediendo. Y no obstante, se muestra convencida de que sí está consciente, de que es libre en sus decisiones, imparcial en sus opiniones. Este convencimiento es necesario para su estabilidad psicológica, siempre que la persona se esté identificando con sus ideas y opiniones. Así, cuando más identificada esté con sus esquemas mentales y reacciones automáticas, más dependiente de ellas será, y mayor resistencia opondrá a cualquier factor que ponga en duda o debilite esos esquemas. La persona real, que es mucho más que la mera unión de sus pensamientos y automatismos, vive enredada en sus mecanismos, movida de un lado a otro por las fuerzas de la existencia. Cuando estas fuerzas realmente aprietan, la persona va como a la deriva, arrastrada por ellas.

Embarcación con mal tiempo y con un timonel inconsciente!
Viviendo de esa forma, se puede llegar a sufrir y hacer sufrir mucho, por pura inconsciencia, o por ignorancia, como dirían las antiguas tradiciones espirituales. 
Todos decían que hacían una hermosa pareja, además, los dos eran unas buenas personas, incapaces de hacer o desear ningún mal a nadie. Fueron novios durante varios años. Una vez casados, él se decepcionó rápidamente del matrimonio, no sin antes dejar embarazada a su joven esposa, y empezó a serle infiel, incapaz de resistir las tentaciones que se le presentaban, pues era un hombre muy atractivo. La mujer perdió su trabajo por su embarazo; a consecuencia del giro que había dado su vida, y siendo como era de naturaleza romántica, se deprimió, y para aliviarse empezó a beber; ello alejó aún más a su infiel esposo, que con los años acabó abandonándola. La ya no tan joven mujer, triste, deprimida, alcoholizada por los años de excesos, un triste día tuvo una crisis depresiva que no pudo soportar, y acabó con su vida. Su antiguo marido sufrió por ese desenlace, pues no había dejado de quererla, se sintió culpable, y quedó con un sentimiento de amargura que le acompañó el resto de sus días.
¿Cuantas emociones, reacciones y comportamientos inconscientes puede el lector distinguir en este relato? Todo el relato es pura inconsciencia, los protagonistas están enredados por unas fuerzas naturales que tiran de ellos en direcciones opuestas, por emociones y pensamientos no conscientes: deseo, expectativas, atracción, tristeza, aflicción, etc. 

Ideas parciales aceptadas como absolutas

La idea fija personal de "como deberían ser las cosas" cuando choca con la realidad produce frustración, dolor, inseguridad, ira, y otras emociones negativas. Y este es un punto complicado, pues necesitamos hacernos una idea del mundo, el problema es cuando nos tomamos demasiado en serio nuestra idea personal, imaginando que es una verdad absoluta, o identificańdonos inconscientemente con ella. 

La Naturaleza no conoce fronteras políticas; sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia. - Adolf Hitler: Mi Lucha - 

La observación anterior sobre la Naturaleza es en principio correcta, pero aplicada de forma generalizada condujo a la idea de la eliminación de las "razas inferiores" a manos de las "superiores", más "aptas" para la existencia. Es preciso darnos cuenta de que nuestra capacidad de captar y modelar la realidad con nuestro pensamiento es muy limitada, y por tanto nuestras decisiones siempre tendrán un alto grado de parcialidad, y por ello pueden ser incluso injustas. Esa percepción puede hacernos sentir inseguros,  pero es que de hecho lo somos, hay muy pocas cosas seguras en la vida, una vida demasiado dinámica, demasiado inmensa para encerrarla en un marco mental limitado.

La realidad es complicada, y no puede simplificarse

Es fácil ver que incluso en las decisiones simples puede ser complejo, e incluso imposible, definir que se entiende por la mejor decisión. Veamos un ejemplo tomado del artículo Limitaciones de la toma de decisiones racionales:  una familia de 4 miembros A, B, C, D quiere decidir democráticamente, esto es,  todos los miembros de la familia tienen una opinión del mismo valor, su destino de vacaciones de entre tres posibles: playa, montaña, o turismo en una ciudad extranjera. Deciden votar cada uno ordenando de más a menos cada destino según sus preferencias. Los resultados de la votación han sido:


1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
A
B
C
D

Por ejemplo, el miembro A ha elegido en primer lugar playa, en segundo montaña y en último lugar de preferencia una ciudad en el extranjero. Planteamos la pregunta: ¿cuál es el mejor destino para esta familia, en el sentido de satisfacerlos lo máximo posible? A poco que pensemos, veremos que no hay una solución clara. 

Si con este ejemplo simple vemos que no es tan simple la decisión, con las decisiones complejas será mucho peor. Las sociedades modernas se hacen más y más complejas a medida que se desarrollan: tenemos miles de normas, directivas, leyes, etc. y su número va creciendo; al redactar cualquiera de ellas se están tomando decisiones que afectaran a grupos de personas que quedaran sujetas a las normas. ¿Cómo se toman estas decisiones? ¿Con que criterios? Dada la imposibilidad de decidir de forma óptima, las ideologías y creencias se revelan como necesarias para poder decidir. 
Una ideología viene a ser una especie de profiláctico para un grupo social contra la incertidumbre; las ideas preconcebidas y pre-aceptadas como ciertas de la ideología escogida por el grupo ayudan en buena parte a tomar las decisiones necesarias de ámbito social. Estas ideologías inspiran políticas, que aplican los representantes en la tarea de gobierno. Del mismo modo, las creencias personales tienen el mismo papel pero en el ámbito personal y familiar. Pero es importante ver que ninguna ideología, política o creencia es "la más correcta", por mucho que nos creamos lo contrario;  así que cualquier decisión tomada, por muy elaborada que sea, será siempre sólo parcialmente correcta. Desde este punto de vista es interesante observar el hecho de que, habitualmente, se olvida esta limitación intrínseca, y se defienden ideologías y creencias como si fueran absolutas, incluso se intenta imponer una ideología a personas que no las comparten, produciendo enfrentamientos y represiones entre grupos, entre individuos , o entre estados que pueden ser desde dialécticos hasta extremadamente violentos (!). 

Desenredando nuestra mente

La única solución al enredo de fuerzas contrapuestas en el que vivimos, a la inseguridad, a la parcialidad de nuestras ideas y modelos, es ser más y más conscientes. Pues la consciencia es un modo de conocimiento directo, sin filtros ideológicos previos, sin parcialidad; la pura observación sin juicio permite captar mejor la realidad, y si después necesitamos, por razones prácticas, emitir un juicio sobre lo observado, debemos también enjuiciar con plena conciencia, sin pre-juicios basados en ideas fijas previas, y sabiendo que todo juicio, opinión o modelo es parcial. 

Grafiti bastante enredado, ¿será un reflejo de la mente del autor?

Cuando realmente nos damos cuenta del modo habitual de funcionar, tan inconsciente, tan enredado, de las personas, lo entendemos y lo aceptamos: dejamos de luchar contra las opiniones de los demás, pues hacerlo es sumirse en el mismo estado de inconsciencia, y alguien que está dormido es incapaz de despertar a otro que también está dormido. Primero despertemos nosotros, y permaneciendo en plena consciencia, desde esa posición, observemos, escuchemos, hablemos y actuemos con conocimiento no sesgado ni parcial.