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divendres, 11 d’agost del 2023

Conciencia con corazón


La inervación de miocitos cardíacos delata el antiguo vínculo entre el corazón, el intestino y la afectividad: el nervio vago que controla la frecuencia cardíaca emana de los centros del sistema nervioso central que regulan la alimentación y el comportamiento afectivo. Bishopric NH: Evolution of the heart from bacteria to man. Ann N Y Acad Sci. 2005 Jun;1047:13-29

Del mismo modo que la aplicación de sándalo en la frente enfría todo el cuerpo, el alma, aunque reside localmente en el corazón, infunde su conciencia en todo el cuerpo.. Bhagavad Gita: Capítulo 2

Se debe meditar en Mí dentro del corazón y hacerme la meta suprema de la vida.. El Bhagavad Gita, Capítulo 6.

"El sufismo es la religión del corazón, la religión en la que lo más importante es buscar a Dios en el corazón de la humanidad.Cuanto más vivo es el corazón, más sensible es; lo que causa sensibilidad es el elemento de amor en el corazón, y el amor es Dios. La persona cuyo corazón no es sensible es sin sentimientos; su corazón no está vivo, sino muerto. En ese caso, el espíritu divino está enterrado en su corazón." Hazrat Inayat Khan, maestro sufí.

En la Iglesia católica, el Sagrado Corazón de Jesús es la devoción referida al corazón de Jesucristo, como un símbolo de amor divino.

Sagrado Corazón de Jesús, orígen y promesas 




dijous, 19 de juliol del 2018

El despertar de la conciencia


Hace unos cien millones de años antes de la aparición del ser humano en la Tierra, en la era Mesozoica, un pequeño mamífero se desplazaba por el denso y enorme bosque de coníferas, olisqueando con la cabeza baja a ras del suelo, en busca de alimento. En un cierto instante, salió del bosque llegando a una extensión despoblada, levantó la vista y el panorama inmenso se desplegó ante sus primitivos ojos, sólo capaces de ver en blanco y negro, y con cierta borrosidad: vegetación, a lo lejos una cadena de montañas, el cielo, todo en un escenario tórrido, húmedo; en ese instante, y sólo por un segundo, experimentó un destello de conciencia, de "saber" que estaba allí, de "alguien" que observaba todo aquello; sólo duró un segundo, y luego el animal volvió a su estado habitual de inconsciencia. Pero el extraordinario suceso quedó registrado en su cerebro, y a través de la mente inconsciente, a través de una desconocida forma de conexión, quedó también registrado en la mente inconsciente universal, como todo los que sucede.  

Año 2050 de nuestra era. Un joven estudiante coincide en su camino al instituto superior de estudios profesionales con una compañera de clase con la que nunca había hablado; conectan inmediatamente, se abren el uno al otro con suma facilidad, y después de sólo 15 minutos les parece que se conocen de hace tiempo, sienten misma noche el joven tiene un extraño sueño: se ve como un pequeño animal que repta por el bosque, y de repente se abre un extenso panorama ante él: ve en blanco y negro un escenario natural que es diferente de los actuales, y sólo lo ve por un instante antes de volver a la inconsciencia del sueño profundo. Al despertar sin embargo recuerda exactamente la imagen, que de hecho nunca olvidará, y la sensación que la acompañó: se sintió como si realmente fuera un animal que de repente tiene un destello de consciencia. Además, tenia la intuición de que el sueño de alguna manera estaba relacionado con aquella chica que había conocido, y eso era lo más extraño de todo: ¿qué relación podía haber?

Han pasado diez años, y hace cinco que la joven pareja viven juntos, están pensando de tener descendencia. La vida les sonríe, son jóvenes, inteligentes, con buenos trabajos que les satisfacen, y se quieren.  Llega entonces de forma inesperada, como suele ocurrir, la desgracia: la mujer muere en un accidente. En unos instantes todo cambia, la vida para el joven se vuelve vacía, sin sentido, incluso cruel; es capaz de atemperar sus emociones gracias a la formación en inteligencia emocional y en meditación que se le ha proporcionado en la escuela publica, pero no puede evitar que la gran pregunta se le instale en la mente: ¿por qué? A pesar de que está entrenado para aceptar las situaciones y vivir plenamente el presente, la necesidad de comprender le acucia, es una inquietud profunda: ¿por que tanto sufrimiento gratuito? Intentando encontrar respuestas empieza a buscar información sobre cualquier cosa que le pueda dar un sentido a lo ocurrido, a nuestra mortalidad, al aparente caos de la existencia: lee sobre reencarnación, viajes astrales, esoterismo, magia blanca, sueños lúcidos ... y al mismo tiempo intensifica su práctica diaria de meditación: ya no dedica esos diez minutos cada mañana que había estado siguiendo desde niño, lo amplia a veinte minutos tres veces diarias, incluso treinta minutos de meditación reflexiva, intentando entender lo que somos realmente.

Al cabo de unos tres meses los efectos de todo ese trabajo de estudio interior empiezan a llegar. El joven tiene a menudo sueños que vive de forma consciente. Se está dando cuenta, no a nivel intelectual, de comprensión, sino experiencial, vivencial, de que él no es en absoluto sus pensamientos ni sus emociones, sino algo más profundo. Las experiencias "fuera de lo común" empiezan a ser comunes para él. Un día en un sueño en el que conscientemente estaba volando de repente desaparece todo el escenario y se encuentra inmerso en un océano de luz brillante, viva, benéfica, que lo penetra y lo vivifica, y por unos instantes experimenta un éxtasis que nunca olvidará. Otro día, paseando por el campo, de repente se queda pasmado ante la belleza del paisaje, a pesar de que había pasado por allí en muchas ocasiones, pero no sólo del paisaje en global: allá donde dirigía la mirada, ya sea unas pequeñas flores en medio del camino, o un rayo de Sol que se filtraba entre las hojas de los árboles, o un campo de trigo bajo el Sol ... cualquier escena le parecía de una extraordinaria belleza, aquello sí era arte en todo su esplendor, pensó para sí. Empezó a vivir en sí mismo una paz interior imposible de describir para el que está inmerso, identificado, con sus pensamientos. Y en esa paz, si la miraba atentamente, había una presencia, había un alguien que no podía definirse ni describirse, pues no tenia más atributos que la mera presencia, pero al mismo tiempo se presentía como algo muy real, como un puro sujeto sin más atributos.

Y con los meses primero, y los años después, esa presencia se fue haciendo más y más evidente, de forma que lentamente, gradualmente, la conciencia de sí mismo del ya no tan joven buscador de la verdad fue como si dijéramos trasladándose de las antiguas ideas y conceptos de sí mismo hacia la pura presencia del sujeto, del "yo soy". Las antiguas preguntas, "¿por qué?", ya no eran necesarias, el Ser es en sí mismo la respuesta. Nuestro buscador supo, instintivamente, el significado de su antiguo sueño: aquel pequeño animal con el que soñó era él, más exactamente, el era el destello de conciencia que experimentó el animal; más tarde, cuando conoció a la que seria su amada compañera, empezó una nueva etapa de evolución de su consciencia, pues su muerte le había llevado a buscar, trabajar y conseguir una nueva conciencia, y esa era la conexión entre el sueño prehistórico y su compañera: el despertar de la conciencia en él. Y también supo, instintivamente, que su nuevo estado de conciencia no era el último, al contrario, era el principio de una evolución que le llevaría a estados de una paz y magnificencia que era incapaz ni de imaginar.
 

dissabte, 18 de novembre del 2017

Reencarnación

La reencarnación forma parte de algunas de las tradiciones espirituales de nuestro mundo, como el Budismo o el hinduismo, seguidas por cientos de millones de personas. Esta creencia, vista desde el lado "práctico", de lo que nos puede aportar, nos da una imagen de nuestra existencia parecida a asistir a la escuela, mostrando la existencia humana como un aprendizaje continuo, más allá de la duración de cada vida individual, personal. Nos da un tiempo casi infinito para aprender de nuestros errores y de los de los demás. Podemos repetir curso indefinidamente, hasta que superamos nuestra ignorancia y superamos el curso. Desde este punto de vista se ve como positivo. También se muestra su lado negativo, el tener que volver a vivir las mismas situaciones, normalmente negativas, hasta que se aprende la lección que encierran, puede verse como una especie de castigo a la ignorancia, más que como una oportunidad de aprendizaje. Son puntos de vista.

Fuente: steemit.com/body/@govinda/reincarnation-transmigration-of-the-soul

En la cultura occidental se presta muy poca atención a esta creencia, seguramente debido a que estamos muy orientados e influidos intelectualmente por la ciencia y por una visión más bien hedonista de la vida, además de por un ensalzamiento de la personalidad, del ego, de lo superficial; los occidentales queremos hacer muchas cosas, queremos ser lo que hacemos y/o lo que tenemos, mucha gente actualmente "no puede parar de hacer muchas cosas", si lo hacen empiezan a sentirse incómodos, sienten desazón, como si su existencia fuera vacía por falta de actividad. Creer en la reencarnación, o simplemente pensar seriamente sobre ella, choca frontalmente contra todos esos esquemas occidentales: la ciencia se opone radicalmente a su existencia, y si fuera cierta, entonces nuestra personalidad actual, todo nuestros contenidos mentales, conocimientos, emociones, todo eso se pierde, no sobrevive, y por tanto nosotros no seriamos nada de todo eso, es una negación de lo que la gente cree que es, y es lógico que se le preste poca atención, pues ataca todo el sistema occidental de actitud ante la vida. Pero, atención, el que sea incómodo no significa que sea falso. Y que la ciencia no quiera hablar del tema tampoco lo invalida, simplemente indica que queda fuera de su ámbito de estudio.

Hay numerosa literatura sobre la reencarnación, en la que se muestra testimonios reales, personas que recordaron detalles muy exactos sobre sus vidas pasadas que pudieron ser comprobados. Incluso hay un estudio riguroso, realizado durante unos 40 años  recogiendo datos por todo el mundo por el psiquiatra Dr. Ian Stevenson, que puede hacer tambalear las convicciones anti-reencarnación de hasta el más convencido, siempre que se tenga una mente abierta, claro está, es imposible hacer cambiar de opinión a aquel que se niega a hacerlo. Pero, ¿cómo puede ser posible? ¿Qué puede permanecer de la persona después de la muerte? No es suficiente con contestar "el alma", pues los testimonios tienen recuerdos de experiencias pasadas, tienen memoria, e incluso ciertos rasgos de la personalidad sobreviven a la muerte, y todo eso no tiene relación con el alma, entendida como espíritu más allá de recuerdos y personalidades, tiene que ver con la mente y con la memoria, una memoria no física. La única posibilidad que concuerda con los recuerdos de vidas pasadas es que esos recuerdos estén registrados en una mente no física, no limitada al cerebro físico. Es una posibilidad que ha sido enunciada por algunos científicos occidentales, y no precisamente mediocres o desconocidos:

El intelecto tiene poco que hacer en el camino hacia el descubrimiento. Se produce un salto en la conciencia, llámalo intuición o lo que quieras; la solución viene a ti y no sabes cómo ni por qué. Lo verdaderamente valioso es la intuición. - Albert Einstein -

Mi cerebro es solo un receptor, en el Universo hay un núcleo del cual obtenemos conocimiento, fortaleza e inspiración. No he penetrado en los secretos de este núcleo, pero sé que existe. - Nikola Tesla -

La multiplicidad es solo aparente, en verdad, solo hay una sola mente ... - Erwin Schrödinger -
Esta única mente que mencionaba Schrödinger (uno de los físicos fundadores de la Mecánica Cuántica) sería la que almacenaría nuestros recuerdos; la conexión entre nuestra mente individual, cerebral, y la mente total, inmaterial, podría ser a través del nivel mental inconsciente. Los detalles de esa conexión no son desconocidos, claro está, pero parece ser la única posibilidad de permanencia de esos recuerdos que atestiguan tantas personas. En nuestra modesta opinión, siguiendo la de esos grandes pensadores tanto occidentales como orientales, y atendiendo a los numerosos testimonios y al riguroso estudio mencionado, no querer ni considerar la posibilidad de la reencarnación es una forma (más) de cerrar la mente a lo incómodo, pero posiblemente real. Abrirnos a esa posibilidad, por otra parte, lo relativiza todo, nuestra visión de la existencia se ensancha hasta el infinito, nuestro concepto de quienes somos se profundiza.

Actualización: otra teoría relativa a una mente universal que posibilitaría la memoria entre vidas es la denominada del campo akásico.
















dilluns, 10 d’abril del 2017

Somos como pintores, y nuestro cuadro es nuestra vida

Leía ayer mismo un libro de un tal Wirs Wayen, "Mystical Oneness and the nine aspects of being", que trata sobre la "iluminación", un término no muy bien definido que según este autor viene a ser como un despertar a una visión distinta de la realidad. Todo lo que dice ya lo sabía de antes, quizá con variantes, pero la lectura sí que me aportó algo importante, me hizo recordar un tema que tenia olvidado por creer que carecía de valor práctico: la reencarnación.

Nunca he sido persona de creencias, más bien de evidencias, y en el tema de la reencarnación es harto difícil tener evidencias. Claro que lo que sí tenemos son indicios, algunos de ellos bastante rigurosos. Un ejemplo que cita el libro y que ya conocía de antes es la investigación rigurosa durante un período de 40 años que realizó el Dr. Ian Stevenson, psiquiatra de profesión, pero no es la única publicación científica, hay muchas más. Personalmente, probé hace tiempo a realizar una regresión a vidas pasadas siguiendo un guión, y aparecieron diversas imágenes en mi mente, que después al pensar en ellas pues la verdad es que me encajaban con algunas de mis tendencias de comportamiento actuales, pero claro, también podrían haber sido meras imaginaciones mías.  Pero también está la experiencia directa que tuve, de joven, de salir del cuerpo (proyección astral), algo para lo que no estaba preparado y que he preferido no volver a pensar en ello ... hasta ahora. Con todo esto en la mano, y siendo honesto, no soy capaz de negar la posibilidad de que exista la reencarnación, más bien al contrario, creo que existe la posibilidad.

Tan sólo admitir tal posibilidad abre una nueva perspectiva de la vida: si reencarnamos, no somos nada de lo que desaparece en la muerte, la misma muerte no es una disolución total, sólo es un soltar cosas temporales, y, ¿qué es lo que queda? ¿qué y quien es lo que reencarna? Decidí meditar reflexivamente sobre ello la mañana siguiente, bien temprano, antes del alba, como es mi costumbre. Y esto es lo que reflexioné.

Vivimos cada vida, de las muchas que vivimos, como si fuera la única, olvidando por completo las anteriores. El que reencarna, usaré la palabra alma para referirme a él, el lector puede usar la palabra que más le convenga (conciencia pura, yo superior, etc), está completamente absorto por la vivencia, por las experiencias vitales de cada vida, y está totalmente o casi totalmente ignorante de sí mismo, se confunde con su cuerpo, con sus ideas y emociones, las cuales se disuelven con la muerte. 

Un símil, bien conocido, es el del actor de teatro: el alma representa una función, toma un personaje y lo interpreta, y lo hace a conciencia, tanto, que se olvida del actor mismo. Y la obra que interpreta puede durar más o menos temporadas, pero es seguro que algún día dejará de representarse, y el actor quedará a la espera de que surja una nueva obra que interpretar. Podemos imaginarnos a ese actor descansando, dormitando, en espera de que su agente le llame. Entre obras, el actor está semi inconsciente, pues sólo vive a través de sus personajes, no tiene vida propia, necesita interpretar personajes para ser alguien. 

Otro símil es el del pintor, absorto en su obra. Cada vez que empieza un cuadro, se olvida de todo, se olvida de sus anteriores creaciones, incluso de sí mismo, sólo está consciente de lo que pinta, está observando atentamente sus trazos, nada existe para él fuera del lienzo. Pero es un pintor demasiado absorto, pinta de forma un tanto inconsciente, su trazo no tiene una motivación última, es mas bien mecánico, conforme pinta, lo ya pintado condiciona lo que va a pintar, va improvisando, pero en base a lo que ya está en el lienzo. Al no tener consciencia de sí mismo como pintor, carece de una visión global de su obra, ni siquiera recuerda cual es su obra anterior. 

El alma haría un trabajo similar: crea en cada momento una obra de arte, que es nuestra vida actual; sus instrumentos, en vez del pincel, son el cuerpo, las emociones y la mente. Es un pintos que, al no ser consciente de sí, de alguna forma es utilizado por sus instrumentos, se deja llevar por ellos, se identifica con ellos.  Y cuando termina un cuadro, lo aparta y se olvida de él, pendiente de volver a empezar uno nuevo. Considerar esta posibilidad introduce un cambio sutil pero importante en nuestra conciencia: cada vez que vayamos a usar el pincel, podemos parar un instante para evitar el pintar maquinalmente e intentar ver si realmente ese nuevo trazo debe de estar ahí, en el lienzo de nuestra vida. Cada vez que vayamos a actuar, a hablar, a pensar, parar y mirar, parar y considerar el cuadro entero, tomar perspectiva. Es un cambio de perspectiva. Parar frecuentemente y sólo mirar, contemplar lo que estamos haciendo antes de seguir, como hace todo buen pintor. Tomar conciencia de nuestra existencia más allá de nuestro vivir material, y ser artistas creativos, despiertos, intuitivos, y no máquinas inconscientes de pintar. 

Y más adelante, darse cuenta de que todos hacemos lo mismo, de que el cuadro está siendo pintado por muchas más almas, simultáneamente. En esencia todos somos iguales, artistas de la vida, pero cada uno de nosotros tiene su propio estilo personal, su forma característica de obrar, pensar, ser.

dilluns, 7 de març del 2016

Vedanta Advaita

Después de asistir al seminario sobre Vedanta Advaita de Ivan Oliveros - Sesha y leer su libro "Meditación, teoría y práctica", he pensado de escribir este breve artículo donde intento sintetizar la Filosofía Vedanta y enmarcar en ella las enseñanzas que recibimos de Sesha.  Comentar que el seminario no estuvo dedicado a describir de forma académica la escuela Vedanta Advaita, sino más bien a describir la experiencia personal de Sesha, así como a introducir a los asistentes en el concepto de no dualidad, y en las técnicas de meditación orientadas a percibir esa no dualidad; fue por tanto un seminario práctico. Es por eso que me sentido motivado a escribir este artículo, intentando dar un contexto más amplio, sin caer en excesivos tecnicismos filosóficos.

Orígen de la Filosofía Vedanta

Los Upanishads son cronológicamente las últimas porciones de los Vedas, los textos sagrados del hinduismo. La preocupación fundamental de los Upanishads es la naturaleza de la realidad. Debido a que los Upanishads son las porciones finales de los Vedas, son también conocidos como Vedanta, literalmente, "el fin de los Vedas", y su pensamiento, tal como se interpreta en los siglos siguientes, se conoce asimismo como  Vedanta.

Así, los principales textos de Vedanta son los primeros Upanishads, en particular el Brihadaranyaka y Chándogya, el Brahma Sutras (o Vedanta Sutras) de Badarayana (fechas entre 100 aC y 100 dC) y el Bhagavad Gita. 

Diversificación en escuelas Vedanta de diferente interpretación

Varias escuelas distintas de interpretación de los textos originales surgieron, las más notables de los cuales son: escuelas del Advaita (no-dualista), Dvaita (dualista) y Vishishtadvaita (un compromiso entre ambas).

  • En la escuela Advaita el personaje más influyente fue Shankara (siglo VIII): enseñó que sólo hay una realidad, ya sea llamada Brahman o Atman (el alma, o yo superior); que todas las distinciones, toda pluralidad es debido a la ignorancia, o maya; y que la liberación consiste en la eliminación de la ignorancia y el logro de la conciencia pura absoluta, que es igual a Brahman o el Ser Verdadero. 
  • Ramanuja (1056-1137) desarrolló el estilo más teístico Visistadvaita Vedanta, en el que el Brahman es un Dios personal, pero inmanente en todas las almas y en el mundo, por tanto hay diferencias entre ellos. Critica  las teorías de maya y la conciencia pura de Shankara.
  • Por otro lado Madhva (1238-1317) fundó Dvaita, o Vedanta dualista, en el que se reconocen plenamente las diferencias entre Dios, el mundo, y las almas. Otros sistemas importantes incluyen la Dvaitadvaita de Nimbarka (siglo 13) y el Shuddhadvaita de Vallabha (1481-1533).


Advaita Vedanta

Advaita (sánscrito; "no-dos", "no hay segundo") se refiere a la idea de que el verdadero Ser, Atman, es el mismo que la realidad más elevada, Brahman, no hay diferencia real entre ellos. La escuela utiliza conceptos tales como Brahman, Atman, maya y otros que también se encuentran en las principales tradiciones religiosas indias. El objetivo principal del Advaita Vedanta es el correcto conocimiento de la identidad de Atman (alma, uno mismo) y Brahman (realidad última), y su unicidad, siendo la única Realidad. 

Atman

Ātman (IAST: ātman, sánscrito: आत्मन् ) es una palabra sánscrita que significa "yo real" del individuo, "esencia", o el alma. Ātman es el primer principio, el verdadero ser de un individuo más allá de la identificación con los fenómenos, la esencia de un individuo. Atman es una conciencia auto-luminosa, indiferenciada, eterna, que existe por sí misma, sin límites y no dual. La Unidad unifica todos los seres, existe lo divino en cada ser, y toda la existencia es una realidad única.

Los seres humanos, en un estado de inconsciencia e ignorancia de este Ser Universal, ven su "Yo" como diferente que el Ser en los demás; entonces actúan por impulsos, miedos, ansiedades, malicia, división, confusión, ansiedad, pasiones, y un sentido de carácter distintivo; el objetivo es darse cuenta de que lo divino está dentro de uno mismo,  en los demás y en todos los seres vivos, la Unidad no-dual que es Brahman, que está en todo, y todo es Brahman.

Brahman

Brahman es la Verdad Absoluta que trasciende la causalidad espacio-tiempo y de hecho toda relación, y sin embargo, queda como sustrato o la fuente inmutable base que da la posibilidad de existir a todas las relaciones. Se diferencia en el mundo fenoménico en los aspectos Ishvara (Dios Creador) y Sat-Chit-Ananda (Ser / Conciencia / Gozo ). Esta diferenciación es la que dio pie a la separación de escuelas Vedanta, que sostienen que sí hay dualidad: el Creador y su creación. Pero en el Advaita la separación es ilusoria. 

Maya

La manifestación empírica, tangible, de la Realidad,  es también real pero cambiante, y ofusca la verdadera naturaleza de la realidad metafísica que nunca está cambiando. Maya es cierto en sentido epistemológica (conocimiento) y empírica (conocimiento real, experimental); sin embargo, Maya no es la verdad metafísica y espiritual. El conocimiento completo de la verdadera realidad total incluye saber tanto el saber empírico (Vyavaharika) como el saber espiritual (Paramarthika): tanto Maya como Brahman. Creer que la Realidad es sólo Maya (realidad empírica) genera una existencia condicionada por la ignorancia (avidya-maya).

El conocimiento en el Advaita Vedanta

En el conocimiento hay un conocedor y un objeto de conocimiento, es una relación dual. Pero es debido a la naturaleza auto-luminosa (Svata prakasa) de la conciencia pura que el sujeto sabe y puede conocerse el objeto. En su comentario a Taittirīya Upanishad, Shankara dice que "la conciencia es la propia naturaleza del Ser e inseparable de ella." El sujeto conocedor, el objeto conocido, el objeto del conocimiento, y los medios válidos de conocimiento (pramāṇa) son esencialmente las manifestaciones de una única conciencia pura no dual.
"Hay una realidad existente en sí misma, que es la base de nuestro conocimiento de nuestro ego-yo ... esa realidad es el testigo primordial. . . un espíritu luminoso en sí mismo". - Shankara

La realidad empírica. objetiva, directa, del mundo fenoménico es, entonces conocida, aunque esta aparentemente realidad manifestada está envuelta y no es distinta a la realidad absoluta denominada 
Brahman. En el Advaita Vedanta no se niega el mundo fenoménico, sino que se considera como una parte de la realidad:

"La existencia es donde mira el realismo. La inexistencia es el objeto  del nihilismo. Por lo tanto los sabios no permanecen ni en la existencia, ni en la no existencia". Chandrakirti
Lo que afirma el Advaita Vedanta es que la última verdad, la realidad no dual (no distinta de sí misma), lo ilimitado sin fronteras, o cualquier otro nombre que le demos, está absolutamente más allá de la comprensión conceptual. Está vacía de todos los predicados, cualidades y atributos. Parecería que está más allá de nuestra comprensión. No obstante, milagrosamente, puede ser tocada, reconocida, realizada en el centro espiritual de cada ser humano, debido a que existe en cada uno de nosotros, és nosotros. 

Desde el punto de vista absoluto del iluminado (el Jivamukti) sólo hay sabiduría primordial, no conceptual, no dual. Desde el punto de vista de la verdad relativa la pregunta "por qué" está siempre presente, pero en la visión no dual no puede surgir la pregunta. En última instancia, no hay un "por qué". En última instancia, sólo hay silencio (mouna) de donde surge la cacofonía del mundo. 

La línea de trabajo de Sesha

En este marco del conocimiento dual posible gracias la conciencia no dual, Sesha propone un esquema conceptual y unas técnicas de meditación que resumo brevemente.

En el seminario Sesha se centró en una teoria cognitiva-metafísica en la que describe varios estados de atención, desde el sueño, pasando por la imaginación, concentración psicológica, hasta la meditación Vedanta, en la que se diluyen las fronteras cognitivas. Según Sesha, el sistema nervioso puede evolucionar hasta ser capaz de discernir, de captar, las realidades empíricas duales y las no duales, e integrarlas, aunque en la actualidad esto no es habitual.

En la práctica, un primer paso fundamental es el desarrollo de la capacidad de discernir, de discriminar, lo que es digno de nuestra atención de lo que no lo es (habilidad o capacidad denominada Viveka). Sin esta capacidad nuestra atención divaga por el campo fenoménico, saltando de un tema a otro, tanto si es realmente importante como si no; la falta de Viveka nos retiene en la ignorancia. En palabras de Sesha:

Ser ignorantes nos retiene en un mundo caótico. - Sesha
Una vez desarrollada Viveka, podemos dirigir la atención a lo que realmente importa, el conocimiento de lo real, más allá del pensamiento, accediendo a campos de cognición no duales. 

No tengan miedo a sufrir, tengan miedo a ser ignorantes. - Sesha

Fuentes consultadas





dimecres, 28 d’octubre del 2015

¿Qué es la conciencia?

Este artículo evidentemente es una opinión personal, pues su tema es objeto de investigación actualmente, sin que se haya llegado todavía a ninguna conclusión. Esta opinión, no obstante, se basa en las lecturas de textos espirituales de la tradición Hindú (especialmente en el Raja Yoga o Yoga de Patanjali), textos humanistas (como últimamente el libro Conciencia-Energía, de la Dra. Thérese Brosse, pero también en textos de Antonio Blay, de Paul Brunton, y muchos otros), en mis experiencias personales, en mi formación académica en Física, y en mis meditaciones al respecto, en las cuales busco intuiciones sobre un tema.

Conciencia como facultad de conexión con una fuente de información

Mi tesis aquí es que la conciencia en sí es una facultad que consiste en conectar un ente con una fuente de información, que es el campo de conciencia. Hay un elemento más a considerar, que es el mecanismo de conexión:

ente consciente <---> mecanismo de conexión <---> campo de conciencia

Siempre ha de haber un ente, algo o alguien consciente del campo, a través de una conexión. La información fluye desde el campo hasta el ente, el cual puede reaccionar o no a la información recibida. El conjunto de estos tres elementos forman lo que llamaré un nivel de conciencia


Evolución de la conciencia

La evolución ha desarrollado entes y mecanismos de conexión más y más sofisticados; si consideramos que el punto de partida puede ser el reino vegetal (hay autores que incluso consideran a la materia inerte fuente de conciencia), la evolución ha generado los siguientes niveles de conciencia, que no han de tomarse de forma estricta, pues de hecho no existen tales categorías cerradas, sino que en realidad es un continuo de estados de conciencia, pero es útil para nuestro intelecto clarificarlos para entenderlos mejor:

Ente
Mecanismo de conexión
Campo de conciencia
Reino vegetal
Bioquímica + sistema sensorial primitivo
Entorno físico próximo
Reino animal
Bioquímica + sistema sensorial complejo + sistema nervioso
Entorno físico
Humano «no evolucionado»
Bioquímica + sistema sensorial complejo + sistema nervioso complejo, incluyendo el cerebro
Entorno físico + propio cuerpo + «mundo» propio mental abstracto
Humano «evolucionado»
Bioquímica + sistema sensorial complejo + sistema nervioso complejo, incluyendo el cerebro + «conexión mental superior»
Entorno físico + propio cuerpo + «mundo» propio mental abstracto + «el todo»


Son necesarias aquí algunas aclaraciones. 
  • Cada nivel suma a los mecanismos de conexión de los niveles anteriores su propia aportación, ampliando el campo de conciencia del ente.
  • Por humano «no evolucionado» quiero significar el ser humano identificado con su cuerpo y su mente individual, sin ningún mecanismo de conexión que no sea físico.
  • Observe el lector que todos los mecanismos de conexión son físicos, tangibles, excepto en el último nivel, el de humano «evolucionado», en el que hago uso de una «conexión mental superior» que, en nuestro estado actual de conocimientos, no sabemos relacionar con nada que sea físico; siendo el único mecanismo con esa naturaleza, parece ser una buena hipótesis suponer que en un futuro se llegará a determinar con qué estructura física está emparejado, aunque también pudiera ser que fuera no físico. 
  • El campo de conciencia del nivel más evolucionado incluye «el todo», queriendo significar las experiencias relatadas por muchos meditadores de diferentes orígenes, tradiciones y épocas que describen un esto de conexión con todo lo que existe, sin dualidad entre observador y campo; en ese estado, el propio observador es parte del campo, que es el  «todo».


Mente y conciencia

Recordará el lector que mi tesis sostiene que ser consciente implica que hay un flujo de información desde el campo de conciencia, a través del mecanismo de conexión, hasta el ente consciente; ¿qué hace el ente con esa información? Ahí es donde entra la mente a jugar su papel como receptor-procesador-transmisor de información. En efecto, un ente consciente sin una mente sería como hablarle a alguien en un idioma que no entiende: es consciente de que le están hablando, pero no del significado de las palabras.

Así, paralelamente a la evolución de la conciencia, tenemos una evolución de la mente que procesa la información procedente del campo:

Ente
Mecanismo de proceso (mente)
Campo de conciencia
Reino vegetal
Leyes de la bioquímica
Entorno físico próximo
Reino animal
Leyes de la bioquímica + mente inconsciente animal
Entorno físico
Humano «no evolucionado»
Leyes de la bioquímica + mente inconsciente + mente consciente
Entorno físico + propio cuerpo + «mundo» propio mental abstracto
Humano «evolucionado»
Leyes de la bioquímica + mente inconsciente + mente consciente + mente «supraconsciente»
Entorno físico + propio cuerpo + «mundo» propio mental abstracto + «el todo»


Todo es conciencia vs todo es mente

Creo que actualmente en Occidente se está extendiendo la idea, tomada principalmente, según creo, de la tradición Vedanta Advaita,  pero también de la Mecánica Cuántica y su visión no-dual de la realidad, de que existe una única realidad-conciencia universal, de la cual los entes individuales toman una parte. Esto podría explicar el sentimiento de unidad con el todo experimentada por meditadores avanzados: simplemente su conciencia individual se funde con la total, de la que forma parte.  

Otras tradiciones en cambio sostienen que la realidad es mental: en vez de una conciencia universal hablan de una mente universal, que lo sostiene todo, instante a instante:

"EL TODO es Mente; el Universo es mental" - El Kybalion: principio del mentalismo

Hay también teorías en la Física, con físicos de primera magnitud apoyándolas, que sostienen que la información que hemos mencionado, pero la global, la del Universo como un todo, es realmente la realidad: es el principio holográfico del Universo.  Según mi parecer, esta moderna teoría es una reformulación del "principio del mentalismo"; más exactamente: la información, por sí sola, es inútil si no hay algo que la procese, y ese algo es la mente. En este marco, la conciencia universal es el resultado de unir el todo con el ente a través de la mente universal:

ente consciente <---> mente universal <---> el todo 

Individualidad y conciencia

Paralelamente a la evolución de la conciencia y sus mecanismos vemos un desarrollo del ente individual, desde el reino vegetal, donde la individualidad es puramente física y no percibida por el ente (debido a no tener mente individual), pasando por el reino animal, hasta llegar al ser humano, en el cual la presencia de una mente individual le permite tener conciencia de sí mismo. En el ser humano común hay una identificación con el cuerpo y con la personalidad, que es un conjunto complejo de memorias y conceptos entrelazados. 

En las líneas de pensamiento cercanas a la no-dualidad frecuentemente encontramos la tesis de que esa individualidad, que se ha ido desarrollando con la evolución, desaparece al alcanzar la conciencia universal, como así lo manifiestan numerosos testimonios que lo han vivido. Aquí expondré una tesis diferente, relacionada con un concepto más místico: el yo-testigo del Yoga, o el alma de la tradición cristiana, que no sostengo realmente que sean exactamente el mismo concepto, simplemente son útiles para mi exposición.

El "yo" evoluciona desde el nivel puramente físico en el reino animal  hasta un nivel casi puramente mental en el reino humano; es cierto que el yo psíquico está fuertemente influenciado por la corporalidad, pues cuerpo y mente se inter-penetran, pero aquí ahora estamos hablando de otro nivel de evolución. En las tablas anteriores hemos visto una evolución podríamos decir "horizontal", en la cual el campo de conciencia se expande en el espacio físico, pasando del entorno físico próximo al todo, que incluye nuestro psiquismo, soportado físicamente por el cerebro. 

Pero hay otra evolución paralela no-física de la que hay que hablar si realmente queremos integrar ciencia y tradiciones, una evolución, parafraseando a Antonio Blay, "vertical", en la que el sentido del "yo" se va haciendo más y más sutil, desde el cuerpo físico, pasando por el intelecto creador del "ego" hasta el "yo-testigo interior" de las tradiciones. Este último estadio ha sido alcanzado por muy pocas personas: el sentir la presencia del yo-testigo interior está siendo cada vez más frecuente en nuestros días, debido al incremento de personas que meditan habitualmente, pero una cosa es sentirlo, y otra es identificarse con él, la cual cosa implica un cambio radical, drástico, de centro de gravedad de la persona, que deja de estar centrada en su intelecto para pasar a sentirse ser alguien a la vez sutil e invariable, más allá del pensamiento. Quizá es el "yo experiencia" al que se refiere Blay, en contraposición al "yo idea" intelectual.

Entonces, en esta línea de evolución, el ego "inferior" efectivamente desaparece al alcanzar la conciencia universal, pero la individualidad permanece en la forma de "yo testigo" siempre que la persona haya evolucionado también en el sentido vertical que hemos mencionado.