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dimarts, 28 de juny del 2016

La actitud de agradecimiento como forma de vida, y sus beneficios

La actitud de ser agradecido

Es fácil confundir el ser agradecido con la expresión conocida de cortesía, pero la gratitud es una emoción compleja con fuertes funciones sociales y psicológicas . La definición que da de Bob Emmons en su libro Thanks: Gratitude (2007) dice: 

agradecimiento es el sentimiento de reverencia por las cosas que nos son dadas - Bob Emmons

Las cosas por las que estamos agradecidos lo son porque realmente más allá de nuestra propio alcance, más allá de nuestra propia voluntad, son regalos.

En la época de la Ilustración había el consenso común de que la gratitud era una especie de importante emoción moral  que promueve los comportamientos cooperativos entre los individuos. Por ejemplo, Adam Smith, el gran economista, cuando estaba pensando acerca de qué agrupa a la gente en sociedades cohesionadas, opinó que la gratitud es realmente lo que une a la gente.

¿De dónde viene este sentimiento de veneración por las cosas que se le dan a uno?
Bob Emmons que  la gratitud proviene de la percepción de que algo bueno ha sucedido en la vida, algo no necesariamente merecido o ganado, algo que recibimos debido a las acciones de otras personas.

Mike McCullough se basa en esta definición de gratitud, y dice que para que realmente nos sintamos agradecidos por algo en la vida, realmente tenemos que tener la sensación de que hemos sido beneficiado de las acciones de otra persona, aciones que son costosas, por lo que hay sacrificios involucrados, acciones que son intencionales - no pueden ser por accidente - y que además son voluntarias.


Efectos del agradecimiento en la persona que es agradecida

Bob Emmonsexperto científico líder del mundo en agradecimiento, profesor de psicología de la Universidad de California,  y editor fundador en Jefe de la Revista de Psicología Positiva, opina:

Tener una mentalidad orientada al agradecimiento está correlacionado con aumentos en lo feliz y satisfecho con la vida que estás, con aumento del optimismo, también predice niveles más bajos de los pensamientos tóxicos que impiden a las personas de ser felices, dando como resultado que el más agradecido tenderá a sentirse menos ansioso, menos deprimido. Conduce a la clases de comportamiento de liderazgo, más pro-sociales y, de hecho, suelen hacen más donaciones

Los participantes en un estudio sobre la gratitud también informaron conseguir más horas de sueño cada noche, pasar menos tiempo despierto antes de dormirse, y sintiéndose más descansado al despertar. Este hallazgo es enorme, ya que la alteración del sueño y su mala calidad se han identificado como indicadores centrales de empobrecimiento del bienestar general, así como mayor riesgo de enfermedad física y de muerte prematura

¿Por qué produce estos efectos beneficiosos la gratitud? En ella se cultiva el sentido de interconexión de un individuo, además con la gratitud aumenta el sentido de valor personal de uno mismo, ya que si somos receptores de esos regalos, nos sentimos apreciados y cuidados.

Ser agradecido para obtener los beneficios que se derivan

En el agradecimiento reconocemos que otras personas hicieron cosas por nosotros o si la persona es de una mentalidad espiritual pueden atribuirlo a Dios o un poder superior. En todo caso, alguien hace algo por nosotros como una expresión de bondad. Ahora bien, hay una gran diferencia entre ese sentimiento a corto plazo y las persona agradecidas, las cuales habitualmente ven la vida desde un enfoque agradecido, podríamos decir a través de "gafas de agradecimiento", como una orientación fundamental la vida. Ese es un nivel diferente de  grado de reconocimiento. Entonces, dados los beneficios que parece proporcionar, se puede plantear como objetivo el ayudar a los individuos a desarrollar más la actitud de gratitud como una orientación vital, como una actitud frente a la vida.


Nos gusta pensar que somos nuestros propios creadores y que nuestras vidas son nuestras para hacer lo que nos plazca. Damos por sentado que obtendremos las cosas que queremos.  Suponemos que somos totalmente responsables de todo lo bueno que se nos presente. Después de todo, lo hemos ganado. Nos lo merecemos. Una escena de Los Simpson capta esta mentalidad: cuando se le pide a Bart que dé las gracias en la mesa de la familia, dice las siguientes palabras: "Querido Dios, nosotros mismos pagamos todas estas cosas, así que gracias por nada."

No debemos confundir el marcarnos como objetivo el ser más agradecidos con alguna especie de auto-sugestión positiva; la vida conlleva sufrimiento, ninguna cantidad de ejercicios de pensamiento positivo va a cambiar esta verdad. El procesamiento de una experiencia de vida a través de una lente de agradecimiento no significa ignorar lo negativo, significa darse cuenta del poder que tenemos para transformar un obstáculo en una oportunidad. Significa la reformulación de una pérdida en una ganancia potencial, el aprovechar lo negativo para dirigirnos hacia pensamientos positivos.


Ejercicio de desarrollo de la actitud de agradecimiento: paseo consciente. En un paseo de 20 minutos, observamos atentamente las vistas, los sonidos, los olores, la sonrisa de un extraño. Cada vez que notemos algo positivo, agradable, nos tomamos el tiempo necesario para sentirlo y para discernir por qué es positivo para nosotros.  Esto hay que hacerlo cada día, en diferentes direcciones para buscar  cosas nuevas para disfrutar.

Condensado y traducido del curso The Science of Happiness, tema 8: Mental Habits of Happiness.




dimecres, 15 de juny del 2016

Fluir ("Flow")

¿Alguna vez has estado tan involucrado en una actividad que has perdido la noción del tiempo? Pasan las horas sin darte cuenta, estás tranquilo, centrado en la tarea, satisfecho con lo que haces, ...

Mihaly Csikszentmihalyi, uno de los primeros líderes en el movimiento de la psicología positiva, fue pionero en investigar este estado mental en el que hacemos algo sin esfuerzo aparente, sin notar el paso del tiempo, un estado que bautizó, en su trabajo pionero Fluir: La psicología de las experiencias óptimas con el nombre de fluir (flow). 

La investigación realizada por Csikszentmihalyi y sus colegas, incluyendo el influyente estudio "Optimal Experience in Work and Leisure," sugiere que las personas tienen más probabilidades de conseguir el estado de flujo y la positividad que la acompaña cuando participan en una tarea que es difícil, en la que han de concentrarse, pero para la que también tienen las habilidades adecuadas. Este equilibrio entre desafío y habilidad es parte integrante del fluir, y puede ayudar a explicar por qué las personas son más propensas a experimentarlo cuando se trabaja que durante el tiempo libre. En este vídeo el propio Csikszentmihalyi lo explica.

La felicidad de fluir 

Csikszentmihalyi estudió poetas, bailarines y pintores y escritores, gente en el trabajo, y la gente común en su vida diaria. Y lo que encontró es que este estado llamado de flujo, tiene una muy estrecha relación con la felicidad humana. Es un estado intrínsecamente gratificante que se produce tras un intenso compromiso con una actividad. 

¿Porqué sucede esto? Lo que los científicos han aprendido con el flujo es que lo importante realmente es sentirte enfocado en la tarea a realizar. Por ejemplo, si eres aficionado a la escalada en roca y te enfocas totalmente en la actividad (¡más te vale hacerlo así! no es una actividad para hacer de forma distraída) se entra en el estado de flujo, al dedicar toda tu atención a una actividad difícil pero para la que estas capacitado. Curiosamente, y esto es fascinante, muy a menudo sí, así es,  se olvidan los pensamientos persistentes, los objetivos, de hecho incluso nuestro sentido de nosotros mismos "cae" al fondo de la mente, queda como en "segundo plano".

Hay estudios que demuestran que el estado de flujo se asocia con una mayor creatividad y productividad, que es la razón por la que Csikszentmihalyi  comenzó esta investigación, para averiguar cuales  son las características de las mentes muy creativas, muy productivas.

Encontrando nuestro punto óptimo de esfuerzo

Daniel Goleman en una charla sobre el fluir: https://youtu.be/Nexy76Jtu24

En el vídeo Daniel Goleman muestra gráficamente la relación entre el rendimiento en cualquier dominio en el que somos más o menos hábiles y el nivel de esfuerzo que le dedicamos, que tiene forma de colina; en el punto medio (la cima de la colina) tenemos nuestro óptimo, estamos motivados, comprometidos, nos esforzamos y obtenemos buenos resultados: fluimos. En el lateral izquierdo de la colina no nos entregamos a la tarea, vamos al ralentí, sea por que estamos aburridos, o sea por que estamos divagando mentalmente en otras cosas diferentes de la tarea. En el lateral derecho de la colina vamos forzados, incluso al límite de nuestras posibilidades,y podemos acabar estresados. 


Creatividad aumentada
En el flujo, por lo general nos enfrentamos a un reto a nuestras habilidades, pero al mismo tiempo nos sentimos muy adaptables:  a medida que cambian las cosas, nosotros cambiamos con ellas, no nos perturban los cambios, nos sentimos bien con ellos. Es una especie de alegría tranquila centrada. Realmente no hay un esfuerzo agotador en ello, hay una atención plena a lo que estas haciendo, y en este sentido tiene similitudes con el estado de Mindfulness. Se cree que en ese estado de flujo tenemos más acceso a partes de la mente que tiene más información vital, experiencial, por eso podemos combinar elementos
que no habían sido combinado antes en una manera original nueva, y esa es la definición de un acto creativo.

Solución de problemas y estrés
Cuando lo que estamos haciendo no es lo que realmente queremos estar haciendo entonces no puede haber flujo, más bien se trata de enfrentarse a un problema a resolver. Es un estado atencional diferente: nuestros centros emocionales se han apropiado de los centros de atención voluntarios prefrontales: la mente atiende para que todo lo que nos preocupa sea procesado y se encuentre una solución. Esto es útil y necesario, excepto cuando la mente es incapaz de encontrar una solución a corto plazo y se queda "rumiando" el problema sin ser capaz de salir de él.

 

El flujo en los centros educativos

Tradicionalmente las condiciones de aprendizaje en las aulas han sido prácticamente la antítesis de las condiciones que las personas necesitan para conseguir un estado de flujo y todos los beneficios que vienen con él. La carga de asignaturas, de trabajos, los exámenes, han desfavorecido el aprendizaje auto-dirigido del alumno, por lo que es difícil que los estudiantes consiguen estar altamente comprometidos con los temas que les interesan, con lo cual no llegaran al punto óptimo de rendimiento, llevándolos "lejos de la cima de la colina" de la gráfica esfuerzo-rendimiento, por lo que pueden caer en apatía y déficit de atención, o en el otro extremo sufrir estrés.

El verdadero aprendizaje no consiste en la memorización de hechos que puedan ser necesarios para pasar una prueba, y después seran olvidados, porque los estudiantes no están capacitados para aplicar el material expuesto más allá del contexto de la prueba; por el contrario, el aprendizaje efectivo requiere la participación activa de los estudiantes, que consiste en una combinación de motivación, concentración, interés, y el disfrute derivado del proceso de aprendizaje en sí mismo, cualidades que coinciden con la definición de flujo de Csikzentmihalyi.

¿Cómo conseguir este estado de flujo en la clase? En el artículo Eight Tips for Fostering Flow in the Classroom, Jill Suttie propone:


  1. Las actividades han de suponer un reto, pero tampoco en exceso, ya hemos visto que una de las condiciones para el flujo es que el reto tenga un nivel accesible a las capacidades,evitando que se frustren o que se aburran. 
  2. Los estudiantes han  de saber que las actividades son relevantes, han de saber qué conseguirán realizándolas,  así estarán más propensos a participar en ellas.
  3. Fomentar la elección: cuando a los estudiantes se les da la oportunidad de elegir sus propias actividades y trabajar con autonomía, van a participar más.
  4. Establecer claramente los objetivos, y dar retroalimentación a lo largo del proceso de aprendizaje. Aún mejor si los alumnos pueden ayudar a definir sus objetivos. Y a medida que los estudiantes avanzan hacia estos objetivos, la investigación sugiere que también es importante para ellos recibir retroalimentación continua a lo largo del camino. 
  5. Construir relaciones positivas: las relaciones positivas entre la comunidad educativa - padres, profesores y estudiantes-,   aumentan la posibilidades de experimentar el fluir.
  6. Fomentar la concentración profunda: el flujo requiere estar absorbido por una actividad, que a menudo requiere un estado de profunda concentración. Esto puede fomentarse introduciendo en el currículo la relajación y la meditación en el aula, como por ejemplo están haciendo los programas TREVA o aulas felices.
  7.  Ofrecer más ejercicios prácticos en detrimento de actividades más pasivas: hacer las cosas, la resolución de problemas, y la creación, tienden a inducir a un mayor flujo de conferencias que escuchar clases, leer libros o ver vídeos.

Entrar en flujo en grupo

Conseguir entrar en el estado de flujo para todo un  grupo de personas que estn trabajando juntas es importante, porque muchas de nuestras actividades personales y profesionales se realizan en grupos, y todos queremos que estos grupos sean más eficaces y más divertidos, ya sea un equipo deportivo, una reunión de negocios, o un grupo de alumnos realizando un proyecto conjunto.

Las condiciones del fluir en un trabajo en grupo son:  
  1. Es esencial  que el grupo tenga una misión compartida, en vista a conseguir unos objetivos que deben de estar muy claros
  2. También hay que tener flexibilidadno se planifica todo con antelación, más bien atiendes al grupo de forma que  las respuestas no están pre-planificadas, sino que se adaptan a lo que se oye. La innovación está bloqueada cuando uno o más participantes ya tiene una idea preconcebida de cómo llegar a la meta. Es un "improvisar sobre la marcha", respetar la regla más importante de improvisación:  "escucho, sí, y además ..." En otras palabras, escuchar con atención lo que se dice, aceptarlo plenamente, a continuación, extender y construir sobre lo aceptado
  3. Por supuesto tener una completa concentración en lo que se está haciendo.
  4. Encontrar el equilibrio entre los extremos del trabajo individual de cada participante, mientras que al mismo tiempo se tiene la flexibilidad, escuchando con atención, y siempre estar dispuesto a ceder ante el flujo emergente del grupo; para esto se necesita un cierto "olvidarse del propio ego", renunciando a cualquier protagonismo. 

 




dissabte, 4 de juny del 2016

La ilusión de la separatividad


En el Universo de las ilusiones de nuestra pequeña mente individual hay una categoría que es especialmente perjudicial para nosotros mismos: la de la separación. En la imagen se intenta ilustrarla: en un vasto mar podemos ver innumerables olas contiguas, todos ellos formando parte de un único e indivisible mar. Si cualquier ola tuviera una mente individual, entonces serían posibles situaciones como la de la imagen: una ola que se siente sola, buscando amistad, tal vez amor, y por otra parte, con la esperanza de conseguir una relación permanente, sin cambios, de por vida. Hay otros delirios también originados a partir de la separación, que son aún más peligrosos: ver a los demás como diferentes a nosotros, y el miedo o incluso rechazo a tales diferencias.

Una ola del mar es inestable, inconstante, y tiene una duración de un determinado lapso de tiempo, no hay ninguna parte estable en ella, y por supuesto no está aislada en absoluto, sino rodeada por otras olas de su misma naturaleza. De forma similar el ser humano es inestable, inconstante, y con una duración de un corto lapso de tiempo, y vive rodeado de miles de millones de congéneres. ¿Por qué esta sensación de separación?

Analizando con nuestra mente cualquier ola, podemos ver las diferencias entre ellas: hay olas altas y bajas, grandes y pequeñas, largas y cortas, que acaban de formarse y que ya se rompen en la orilla o son reabsorbidas por el mar, etc. De la misma forma podemos analizar seres humanos y clasificarlos, separándolos. 

Los delirios de separación y sus subproductos se originan, se crean en nuestra mente individual. De hecho, es la principal función del constructo psicológico llamado ego, una construcción mental que se siente separado de todo el medio ambiente, y se siente amenazado por cualquier cosa que desafía a su sentido de separación ... pero al mismo tiempo tal separación le hacen muy débil, por lo que el ego siempre está buscando protección, seguridad, un entorno estable, unas personas favorables que le ayuden a sobrevivir. En este complicado movimiento de dos direcciones, uno hacia la separación para sobrevivir como un yo individual, otra  hacia los otros para tener ayuda, el ser humano vive. Es un equilibrio muy complicado, produciendo un comportamiento esquizofrénico: la gente camina por la calle, coincidiendo en un ascensor o en un vagón de tren, evitando el contacto visual, por temor a ser dañados de alguna manera; vecinos de apartamentos, que viven desde hace décadas puerta con puerta, sin prácticamente ningún contacto humano, familias con miembros deseosos de romperla, tal vez por divorcios, tal vez por emancipación prematura debido a conflictos continuos con los padres.

Imagínense que paramos de "mirarnos el ombligo" y en su lugar nos ponemos a mirar la realidad sin filtros mentales, ¿que podremos ver entonces? Es fácil: un mar de miles de millones de seres humanos semejantes a nosotros, de nuestra misma especie. También, podemos que ver nuestra pequeña mente no es más que un producto de la naturaleza, y también tiene las mismas características en todos nuestros semejantes. Estamos fuertemente concentrados en las diferencias, sin darnos cuenta las similitudes, de la unidad que abarca todos los individuos.  

Si estos pingüinos tuvieran mente, muchos de ellos se sentirían solos en medio de la multitud, otros se sentirían amenazados, y algunos atacarían  a los otros
De hecho, tenemos aquí un enigma: hay una fuerza natural llamado la evolución de las especies, y también otra fuerza que es la conservación de la especie; las dos están actuando coordinadamente. La primera se dedica al "tuning" (ajuste fino) de la especie para mejorar su adaptación al medio, pero también es capaz de crear nuevas especies; la segunda se dedica a replicar exactamente el ADN de un individuo a otro, y también a la defensa contra los ataques externos.

Sucede que la evolución, la primera fuerza, nos ha dado los seres humanos un sistema nervioso tan desarrollado (creado originalmente para la ayuda en la segunda fuerza natural, la conservación del individuo) que crea un yo psicológico virtual, tan preocupado por sobrevivir que es capaz de involucrarse a sí mismo en luchas, conflictos armados ... dañando o matando a otros miembros de su propia especie por razones políticas o religiosas, o de otro tipo (es decir, razones psicológicas inventadas por el mismo ego) ... contradiciendo a la fuerza natural de la conservación de la especie. ¿Tal vez el ser humano es un error de la evolución? Entonces, nuestro futuro podría ser extinguirnos por nuestra propia mano. ¿O tal vez es un producto intermedio hacia una nueva especie?
 

dimarts, 31 de maig del 2016

El apego y el amor

Amor mundano y amor incondicional: kama y prema 

 
¿Cuál es la relación entre el amor y el apego? El apego se define como "afición o inclinación hacia alguien o algo". Son inseparables el amor y el apego? Contestar la pregunta contraria es fácil: podemos tener apego, sin amor, por ejemplo, el apego a una posición social, al dinero, etc, no es amor en absoluto, aunque a veces se hable de "amor al dinero", confundiendo apego con amor. Sin embargo, ¿que podemos decir sobre el amor sin apego? 

Está en la naturaleza humana el buscar el amor con una gran cantidad de apego incorporada. De hecho, muchas personas no pueden entender el amor sin apego. El contrario del apego, desapego, suena frío, sin sentimientos: ¡el amor con desapego no puede ser amor! opina mucha gente. No obstante, Eknath Easwaran, que fue un reconocido profesor de meditación así como autor de numerosos libros sobre espiritualidad, afirma en "The conquest of mind": en sánscrito hay dos palabras diferentes relacionadas con el concepto de amor: Prema y Kama. Prema es amor puro, incondicional, inegoísta, que sólo quiere la felicidad de la persona amada, nada más. Por otro lado tenemos Kama: amor, ego-centrado, incluso con tonos románticos, en el que "te amo" significa en realidad "tu me gustas, me places, así que te quiero a mi lado". Es un error muy común pensar que sólo existe Kama, pero el verdadero amor es Prema.

Amando incondicionalmente

Existe la posibilidad de ser capaces de amar tanto cuando las cosas con el otro van como queremos como también cuando las cosas no van a nuestro gusto, de hecho esta es una excelente prueba para la medida de nuestra clase de amor. Es difícil, es cierto, porque estamos pensando, en nuestro inconsciente profundo, lo contrario: si la persona amada no nos corresponde como esperamos, debe ser que algo está fallando, no puede haber amor. Es Kama: ya no me places, no me convienes, o yo no te plazco o convengo a ti. 

Aprender a amar incondicionalmente, aprender a expresar Prema,  tiene una recompensa grande para la propia persona y para los demás: una persona que puede amar en cualquier circunstancia es alguien tremendamente seguro, estable en su amor, no sufre nunca, ni pide nunca nada. Es una persona que incluso si tratamos de ofenderla, no podremos, y siempre mantendrá su amor, sin condiciones. Es libre, puede expresar su amor, en cualquier circunstancia. Puede disfrutar del amor, ¡incluso con gente desagradable! Nadie puede bloquear, neutralizar su amor incondicional. Porque sentir tal amor incondicional, estable, inalterable, sentir Prema, es verdaderamente disfrutar del amor, haciendo que en comparación el amor con apego, Kama, sea muy poca cosa, un amor débil, inestable, temporal, inseguro.

Estando ese amor incondicional libre de apego, no necesita nada del otro; así pues, si en cualquier momento la persona que ama incondicionalmente ha de apartarse, temporalmente o definitivamente, de la persona amada, no sufrirá por ello, así como el Sol no se apena cuando una nube le impide iluminarnos, ni tampoco cuando nos alejamos de él, entrando en nuestra casa. El Sol simplemente irradia luz constante, sin pedir nada a cambio, sin apegarse a nada de lo iluminado, y de la misma forma la persona que ama incondicionalmente irradia amor  constante, sin esperar nada, ni apenarse cuando el ser amado se aleja. El sufrimiento siempre tiene un componente egoísta, condicional, hay que dejar ir, dejar fluir, e incluso así, seguir amando ...
 
 

diumenge, 29 de maig del 2016

Meditación reflexiva, o la meditación para la sabiduría

Meditar también es pensar profundamente

En Occidente desde las últimas décadas del siglo XX no ha parado de crecer el interés por la meditación, de las que hay diferentes tipos y técnicas, ver por ejemplo Tipos y técnicas de meditación. Desde mi experiencia, creo que prácticamente todos los tipos de meditación que se están practicando tienden a conseguir el silencio mental, cultivando la atención pura desligada del pensamiento. Este es un camino muy recomendable, pues da a nuestro foco de atención una profundidad que más allá de los acontecimientos externos y de los pensamientos más o menos automáticos que todos tenemos.

Una vez se ha practicado esta meditación como medio de entrenar la atención de forma que podemos estar plenamente lúcidos sin estar haciendo nada, ni estar pensando en nada, y se ha logrado este silencio mental hasta cierto grado, no es necesario haberlo conseguido al 100%, basta con poseer cierto control, estaremos capacitados para iniciar un tipo distinto de meditación, en el que volvemos a pensar, pero de un modo distinto al habitual. De hecho, la palabra meditar significa eso:

Meditar: Pensar atenta y detenidamente sobre algo. Ejemplos: ¿Has meditado tu decisión? Debes meditar sobre el problema. Diccionario RAE
En este diccionario meditar es sinónimo de reflexionar. En idioma inglés encontramos en el Cambridge dictionary:

Meditate:
  1. to think calm thoughts for a long period in order to relax or as a religious, activity
  2. to think deeply,
  3. to spend short, regular periods in deep (especially religious) thought,



y para el verbo reflexionar (reflect) introduce un matiz distinto: to think in a serious and careful way. En estas definiciones las palabras claves son atenta, detenidamente, profundamente, cuidadosamente, pensamientos tranquilos. Evidentemente, esta forma de pensar no es la habitual en Occidente y en nuestros tiempos, quizá lo fue en un pasado, pero no ahora. Antes de la revolución industrial la vida era mucho más pausada, y además la inmensa mayoría de la población no pensaba, en el sentido de reflexionar profundamente sobre algo, más que nada porque no tenían una mente entrenada para ello, pues sólo una pequeña fracción de la población podía estudiar. Y de los que tenían la suerte de poder estudiar, también sólo  una pequeña fracción de ellos dedicaban algún tiempo a este pensar profundo y reflexivo. En nuestra época todo el mundo estudia, pero la avalancha de información, inabarcable, que nos rodea, unido a un estilo de vida acelerado, no crea las condiciones necesarias para un pensar profundo. 

Es por este motivo que necesitamos la meditación orientada al silencio mental, para recuperar la calma de la mente. Pero al mismo tiempo, la meditación sin pensamiento reflexivo le parece a mucha gente con una personalidad concreta orientada a la acción, como un viajar a ninguna parte, como un anularse a sí mismo, y tienen cierta razón, ya que:

La meditación no es una evasión, es un encuentro sereno con la realidad ". Thich Nhat Hanh

En efecto, no debemos ver la meditación tradicional que se está haciendo como una simple evasión de los problemas y del ritmo de vida frenético, que hacemos durante unos minutos al día, sino como un entrenamiento básico de nuestra mente, que debe estar calmada antes de empezar a poder pensar con profundidad. Y,  ¿en que vamos a pensar en profundidad? Pues podemos reflexionar en dos grandes categorías de temas: sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza de la realidad. Por cierto, si empezamos a reflexionar en la realidad, de hecho estamos siguiendo una de las escuelas de Yoga clásico, el Jnana Yoga, que pretende desarrollar el más alto y verdadero conocimiento.



Meditar reflexivamente en nosotros mismos

En esta meditación reflexiva intentamos entendernos mejor a nosotros mismos, en profundidad: ¿qué somos realmente? ¿quienes somos? ¿cuáles son nuestras motivaciones más profundas? ¿que produce nuestros  sentimientos y emociones? etc. Es un seguir el antiguo aforismo conócete a ti mismo, antiguo pero en absoluto pasado de moda, bien al contrario, sigue siendo una gran recomendación.  

A medida que trabajamos día a día este meditar reflexivo acerca de nosotros mismos y de cómo nos relacionamos con nuestro entorno, vamos acercándonos a la sabiduría, entendida como un entendimiento profundo de la realidad. Los dos tipos de meditación, la del silencio y calma mental y la reflexiva, son complementarias, pueden trabajarse a la vez, y una reforzará a la otra.


Una advertencia: si vamos a intentar meditar reflexivamente, recordemos que estamos suponiendo que ya hemos practicado meditación orientada a la relajación y silencio mental durante cierto tiempo, y hemos conseguido cierto nivel de tranquilización mental y emocional, necesarias antes de empezar a pensar reflexivamente; si no cumplimos esta condición previa, lo más probable es que al intentar reflexionar lo que acabemos haciendo es intelectualizar la reflexión, o sea pensar de la forma habitual, y no se trata de eso. El que buscamos es reflexionar desde el silencio mental, el "movimiento" mental es mínimo, es un preguntar con la mente, para después guardar silencio mental, contemplando la pregunta, y esperando la respuesta; si no somos capaces de guardar silencio, no oiremos la respuesta, que proviene de lo más profundo de la mente, donde reina el silencio. No es pues un estilo de meditación para principiantes.


Guión de meditación reflexiva para el auto-conocimiento

Vamos a dar a continuación un guión de meditación reflexiva que puede servir como simple ejemplo de lo que estamos hablando o como un auténtico guión de trabajo, que el lector puede aplicar, adaptar a sus intereses, etc. 

1. Antes de empezar, elegimos el tema sobre el que vamos a meditar; en este ejemplo, el tema será la emoción de la ira en todas sus variantes: indignación ante una injusticia, odio contra algo o alguien, etc. Es una emoción negativa (no nos proporciona bienestar, y es destructiva) y muy potente; ¿qué queremos saber? queremos conocer, ver, su origen en nosotros, su verdadera causa, y si realmente es necesaria, tal como la mayoría de gente opina.

2. Si, como es recomendable para realmente llegar al fondo, vamos a meditar en el tema escogido durante varias sesiones, puede ser interesante recoger información sobre el tema, para utilizarla en la meditación. La información en nuestra época es abundante, así que esto será relativamente fácil. ¿Qué tipo de información? Pues toda sirve, tanto la analítico-científica como la filosófica, eso sí, procurando seleccionarla de calidad. Por ejemplo, para el tema que estamos usando como ejemplo, podemos leer escritos sobre gestión emocional, inteligencia emocional, gestión de la ira, etc. así como también usar fuentes de las tradiciones espirituales, que nos pueden proporcionar aforismos útiles para la meditación, como por ejemplo:
"cuando la lujuria (el deseo en general) no es satisfecho, se transforma en ira" - Bhagavad Gita
"aquel que vive sin ira es el más feliz" - El Buda

3. Empezamos la meditación como solemos hacerla, en nuestro sitio preferido, preparando el cuerpo para que no nos moleste durante el tiempo que vamos a dedicar a la sesión. La posición recomendable es sentado con la espalda bien recta, puede ser en una silla o en un cojín o un banco de meditación, cada uno escogerá lo que mejor le convenga. Relajamos tensiones, respiramos profundamente varias veces, soltando tensiones, y cerramos los ojos.

4. Practicamos el silencio mental durante unos minutos; nuestro objetivo es calmar la mente. Si nuestra práctica habitual consiste en recitar mantras, podemos hacerlo, el objetivo es el mismo: evitar que la mente divague. O bien usemos cualquier otra técnica meditativa que hayamos trabajado. Podemos mantener esta fase de tranquilización mental durante unos 10 minutos.

5. Pasamos a la siguiente fase, en la que  "presentamos" ante la mente, usando nuestra atención, el tema escogido; observemos que usamos el verbo presentar, no el verbo pensar. Esto es clave. No pensamos, sólo observamos con la mente calmada. Presentamos un aforismo, una pregunta, a la mente calmada, sin pensar en ello, con actitud interrogadora, con voluntad de querer saber, y esperamos una respuesta, sin pensar, sin forzar nada, intentado captar, intentando "ver" la respuesta,  que debe venir de la profundidad de la mente. O bien no planteamos ninguna pregunta, sino que presentamos un concepto que queremos entender en profundidad. En todo caso nuestra actitud ha de ser la de alguien que no conoce y quiere saber. El deseo de saber es el motor que impulsa toda la práctica, y la actitud de guardar silencio mental esperando la respuesta es la que permite que el conocimiento directo se presente. En inglés la palabra insight representa bastante bien lo que buscamos. Mantenemos el silencio mental en espera de respuesta durante algunos minutos.

6. Volvemos al estado meditativo del paso 4, aplicando la técnica que acostumbramos a usar. No importa si no hemos obtenido respuesta. Puede ser un proceso largo. Estamos plantando la semilla del conocimiento profundo, hay que ser paciente y dejar que la Naturaleza siga su ritmo. 

7. Salimos del estado meditativo como es habitual: todavía con los ojos cerrados respiramos profundamente, movilizamos manos, extremidades, cabeza, y por último abrimos los ojos y volvemos a tomar contacto sensorial con el entorno, sin prisas.

Meditar reflexivamente en la naturaleza de la realidad

La otra gran categoría de temas de meditación es la de la naturaleza última de la realidad. Se plantean preguntas tales como ¿qué es la vida? ¿qué es el tiempo? ¿y el espacio? La pauta a seguir es la misma que hemos visto en el guión de meditación: incorporar a nuestra sesión habitual un apartado para plantear, para presentar, uno de esos temas, desde un punto de vista trascendente, no intelectual. Es muy importante informarse sobre el tema, como ya se ha comentado. Por ejemplo, si nos preguntamos sobre la naturaleza del espacio y/o del tiempo, podemos leer libros o artículos divulgativos (o técnicos si tenemos el nivel científico necesario) sobre Relatividad Especial. En cualquier caso, cuando nos informemos, hemos de acostumbrarnos a leer o escuchar en una actitud parecida a la de la meditación: con plena atención e interés, y con actitud abierta y receptiva.

Algunas reflexiones finales

Como comentábamos en el paso 6, no hay que tener prisa ni querer forzar nada, estamos abriendo una vía nueva de conocimiento a través de nuestra mente consciente, las respuesta no viene dada por la mente consciente, sino que se viene de la mente profunda, a la que nos estamos entrenando a escuchar. Y este es un proceso, no algo que se pueda hacer en una sesión, necesita un tiempo. Pero cada sesión, realizada correctamente, abrirá más y más ese nuevo canal de conocimiento, que no sustituye al intelectual, sino que lo complementa. Ya hemos visto en el paso 2 como hay una recogida de información sobre el tema escogido; el estudio intelectual previo capacita a la mente consciente sobre la cuestión, y la hace más receptiva a ese tema. De hecho, la culminación del proceso se consigue cuando la mente consciente capta la información de la mente profunda sobre el tema elegido, cuando usamos la mente como receptor de conocimiento, complementando así lo que sabía / intuía a través de la actividad intelectual ordinaria.




 

divendres, 29 d’abril del 2016

Individualidad, meditación, mindfulness, auto-realización

Individualidad

La evolución de las especies ha dotado a la nuestra, la especie humana, de la cualidad de desarrollar un sentido de individualidad, de ser alguien separado del resto de nuestro entorno. A nivel fisiológico esta capacidad se relaciona con la región del cerebro llamada neocortex, que también tienen todos los mamíferos, pero en nuestra especie esta especialmente desarrollada.

Desde que nacemos ya tenemos un potencial de individualización, de ser "alguien" separados del mundo externo. A medida que la persona se desarrolla físicamente desde la niñez, adolescencia, hasta llegar a la edad adulta, se va formando la personalidad, un constructo psicológico. Entonces el potencial innato de individualización utiliza la personalidad para crear la ilusión de la existencia de un individuo separado, autónomo, un individuo frente al medio externo. Decimos ilusión porque la personalidad es un entramado más o menos inestable de ideas y recuerdos: la persona no es realmente su personalidad, sino que tiene una personalidad. Claro que aquí hay una cierta contradicción de términos: "persona" proviene del griego próposon, y se refería a la máscara que llevaban los actores del teatro dramático griego; claramente esta máscara conforma cómo el actor se muestra en la obra, la persona es la máscara, la personalidad, su actuación.

Personas: máscaras del teatro griego

Pero lo que realmente nos hace individuales no es la personalidad, sino la capacidad de ser individuos; somos individuos en tanto que tenemos la capacidad de serlo, la personalidad se construye, y se renueva día a día, como expresión de esa capacidad innata.

Meditación en la capacidad de individualidad 

La mente tiene, entre sus muchas maravillosas cualidades, una especialmente curiosa: es capaz de observarse a sí misma, como en un espejo, usando la funcionalidad que llamamos atención, la capacidad de enfocar la mente en un objeto, ya sea físico ya sea mental. La atención normalmente está o bien atendiendo a nuestros pensamientos o bien al exterior si estamos realizando una actividad que así lo requiere. Pero puede entrenarse para atender a la propia mente, profundizando más allá de la personalidad, hasta alcanzar el fondo de la mente.

Para una persona "estándar", esto es, muy ocupada con la interminable lista de ocupaciones, preocupaciones (pre-ocupación: ocuparse con anterioridad, con anticipación), problemas, etc., desviar la atención de los pensamientos puede ser difícil. Es por ello que el primer paso ha de ser calmar la mente, dejarla relajarse, pero sin perder la atención; de esta forma liberamos la atención de sus ataduras. Hay muchos métodos útiles para alcanzar este primer estadio, no nos detendremos en ellos, sólo mencionaremos uno de los más antiguos y efectivos, además de simples: la respiración abdominal consciente, en la que enfocamos la atención en el proceso de respiración, que ha de ser lenta y relajante. 

Mindfulness

Si conseguimos cierta habilidad en detener la mente y así y todo mantenemos la atención activa, sin caer en somnolencias, estamos preparados para empezar con el siguiente estadio más avanzado: dirigir la atención hacia el fondo de la mente, buscando conectar con nuestra potencialidad de individualización, tratando de "verla" con nuestra atención, de vivirla en directo, sin intermediarios. Es un proceso que puede durar meses o años, pero a nuestro favor tenemos que esa posibilidad existe, y así ha sido informado por innumerables testimonios. 

Incluso sin completar completamente la conexión atención-individualidad profunda, la práctica ya produce efectos notables. Al entrenar de tal forma la atención, ésta se potencia de tal modo que podemos dirigir, o dejar de dirigir, su foco a voluntad, independientemente de los pensamientos o sucesos externos. Cuando somos capaces de dirigir la atención a voluntad, podemos estar atentos a cualquier cosa, interior o exterior, sin pensar en ello: es el estado denominado mindfulness. Actualmente hay mucha literatura acerca de mindfulness, y se habla de meditación mindfulness, pero realmente mindfulness (atención plena) es un estado de la persona, no una meditación: se puede acceder al estado de mindfulness mediante cualquier técnica de meditación, una vez se ha trabajado lo suficiente. Tampoco expondremos aquí los beneficios de tal estado, pues como ya hemos comentado hay numerosísima literatura al respecto. Mindfulness también se ha descrito como un fin, como una meta, pero de hecho sostengo que es meramente un paso intermedio en el proceso del auto-conocimiento y la auto-realización, un estado que ha de conseguirse antes de acceder a niveles más profundos de auto-conocimiento.

Conectando con el Yo profundo: auto-realización

Si la persona realmente tiene una necesidad imperiosa de saber, de conocerse a sí mismo hasta las últimas consecuencias, se puede seguir trabajando, profundizando la atención, buscando el origen del individuo, buscando vivir, sentir, sólo la capacidad pura de ser alguien, más allá de ningún contenido intelectual. Es un proceso muy curioso, pues como hemos comentado es la propia mente la que dirige su foco de atención más allá de ningún objeto, ya sea físico o mental. A priori parece una contradicción que la mente sea capaz de conocer una potencialidad primaria que no se relaciona con nada, pero con entrenamiento y constancia puede alcanzarse la meta, y así lo han hecho numerosos buscadores de la verdad, de diversas tradiciones. 

Esa capacidad de ser alguien es de por sí un Yo en potencia, pero un Yo que no se apoya en nada, un Yo creador, que a partir de las experiencias de la vida se rodea de una personalidad a través de la cual se expresa. Pero el Yo interior no es su expresión, no es ninguna expresión, es pura "yoidad". 


Efectos de la auto-realización
Cuando la mente conecta con este Yo potencial, progresivamente la persona se da cuenta, conoce, que ella es alguien independientemente de las circunstancias externas, no necesita identificarse con nada exterior para ser alguien. De hecho, absolutamente todo lo que existe pasa a ser externo al Yo: la persona se centra en el Yo profundo, y desde ahí "ve" su mundo interior y el mundo exterior. Como consecuencia, se experimenta una libertad absoluta de pensamiento y acción, pues al no identificarse con nada se logra independencia de todo. Además, eres alguien, y ese alguien es indestructible, pase lo que pase: se consigue una estabilidad mental y emocional fuera de lo común. La mente está calmada siempre, no sólo durante los minutos diarios de meditación; como consecuencia también las emociones son suaves y positivas, no caben emociones negativas en una mente calmada y una atención entrenada. No hay miedos, desaparecen, pues la persona ha realizado que es alguien indestructible, más allá de su cuerpo y mente.

diumenge, 24 d’abril del 2016

El camino del conocimiento

Mente y Deseos

De acuerdo con los antiguos Vedas, tenemos un alma, y ​​el alma tiene cuatro tipos de deseos distintos. El primero es el dharma, el deseo de ser plenamente lo que estamos destinados a ser, el deseo de alcanzar nuestro más alto estado de bienestar,  de cumplir nuestro destino. El segundo deseo es artha, el deseo de los medios materiales (dinero, salud, ...) necesarios para cumplir con nuestro dharma. El tercer deseo es kama, el deseo de placer en cualquiera de las formas. El cuarto es moksha, el deseo de ser libre de las cargas del mundo, experimentando el espíritu, para lograr la paz y un estado que dure más allá del alcance de los otros tres deseos.

Cuanto más separados de la totalidad nos sentimos, más egoístas serán nuestros deseos. Nuestro conocimiento del mundo depende de nuestra mente (manas), y también el cumplimiento de nuestros deseos; cuando la mente está dedicada exclusivamente a satisfacer los deseos egoístas, el conocimiento es del tipo más bajo, de hecho, en la tradición se identifica con la ignorancia. Una de las escuelas de yoga clásico, Jnana Yoga, pretende desarrollar el más alto y verdadero conocimiento. Se dice que es el camino adecuado para personas intelectuales. En la gente común la mente está tan dedicada a satisfacer los deseos egoístas que los pensamientos se enredan con ellos, formando un lío intrincado llamado kama-manas, "deseo-mente", muy difícil de desenredar.

Un cuento corto

Había una vez, en la parte india de la región de Punjab, un  prometedor joven profesor de la Universidad, realizando su etapa post-doctoral: Harmanpreet, que era a la vez un hombre muy inteligente, pero también un seguidor de las tradiciones hindúes antiguas, meditando todos los días durante largas horas y también leyendo libros espirituales. Por otra parte, tenía un cierto temperamento místico, de forma que podía sentir la alegría profunda y también el dolor muy profundamente, quizá más profundamente que la persona promedio, ya que era más sensible e inteligente. Harmanpreet también era un hombre enamoradizo, es decir, firmemente predispuesto al amor romántico, considerado por él la más alta forma de amor mientras estamos en el mundo. Se había enamorado varias veces desde su adolescencia, pero nada serio.

Fue el primer año en la Universidad de Advita, una chica que pertenece a la casta baja hindú llamada Shudra. Su familia era muy conservadora, pero también tenían una ambición fuerte, una voluntad de ser respetados a pesar de su casta; el padre era un respetado empresario, y quería que todos sus hijos y también sus hijas  tuvieran una carrera y un buen trabajo. En la tradición hindú Advita estaba empezando a ser casadera, por lo que sus padres comenzaron a pensar en buscarle marido, según la tradición hindú, a pesar de que Advita no estaba interesada en absoluto en el tema, después de todo ella tenía sólo diecinueve años.

Sucedió que Advita se sintió atraída por Harmanpreet, uno de sus profesores; él era tan educado, amable e inteligente ... Pronto lo buscó  en Facebook y le  pidió amistad. Harmanpreet dudó un poco, no es usual tal caso, un estudiante pidiendo la amistad con el maestro, pero al final aceptó, ¿por qué no?. A la noche siguiente, después de la cena, mientras que Harmanpreet estaba trabajando en su portátil, Advita abrió un chat con él, y empezó preguntanto acerca de algunos temas académicos, pero la charla se prolongó durante dos horas; los dos jóvenes hablaron y compartieron música, viajes, películas, etc, etc.  Cuando el chat había terminado, Harmanpreet sintió una suave pero a la vez intensa excitación, una sensación de felicidad, había sido un muy buen chat. Las próximas semanas estas charlas se hicieron comunes, fortaleciendo la nueva amistad. Poco a poco, casi sin darse cuenta, este tipo de charlas se convirtieron en los momentos más deseados del día. En el aula mantuvieron su compostura, se saludaban con una sonrisa, nada más.

Por fin Harmanpreet notó que estaba profundamente enamorado de Advita, un amor fuerte y más profundo que cualquier otro que hubiera experimentado antes, por lo que comenzó a hacer planes: se imaginó que se presentaba a sus conservadores padres, que seguro que serían felices con el acontecimiento pues  Harmanpreet era un prometedor profesor; también imaginó una vida feliz y llena de dicha junto a Advita. Pero cuando el joven abrió su corazón a Advita, empezaron los problemas: sus padres nunca la dejarían casarse con alguien que no eligieran ellos de acuerdo con la familia, lo considerarían una afrenta; aún más, los jóvenes era de diferentes castas: Harmanpreet era un brahmán, la casta superior, mientras que Advita era una shudra, casta baja, y los padres de Advita estaba en contra de los matrimonios mixtos de casta. Estando Advita educada en la obediencia y el respeto a sus mayores, y también considerando que la familia es lo más importante en la vida, se cerró totalmente a tener planes con Harmanpreet.

Así que  Advita comenzó a evitar a Harmanpreet, los chats habían terminado, ni siquiera lo saludaba en la clase, haciendo caso omiso de él, a pesar de que ella también lo amaba. Cuando Harmanpreet aceptaba el curso de las cosas, haciendo también caso omiso de ella, entonces la chica se sentía estúpida por echar a perder la amistad con él, y buscaba su mirada con su mejor sonrisa, tratando de mantener la amistad, con lo cual Harmanpreet recuperaba la esperanza, tratando de ir más lejos, causando de nuevo la reacción de Advita, que se cerraba de nuevo. Como un péndulo tal ciclo pasó y pasó diversas veces, causando mucho sufrimiento a Harmanpreet, que incluso en alguna ocasión llegó a enfermar, cayendo en un estado febril.

Harmanpreet empezó a meditar en su situación, reflexionando, contemplando la situación, en busca de alivio. Mientras meditaba, experto como era en ese arte, detenía su mente y simplemente contemplaba los hechos en un estado de pura atención plena. Un día estaba contemplando este hecho: "cuando intento acercarme a ella, movido por mi fuerte deseo por ella, ella se aleja, y cuando relajo mi deseo, sin esperar nada de ella, entonces ella vuelve, y me brinda de nuevo su preciada amistad". De repente tuvo una iluminación súbita:  "el deseo egoísta de tenerla conmigo realmente no es amor, por el contrario, mi deseo impide su amor" y, al mismo tiempo, notó una extraña sensación interior de dejar ir algo, alguna cosa en su interior se iba, se disolvía. En ese mismo momento se disolvió el anhelo de un amor romántico, porque se dió cuenta de que el amor apasionado no era la más alta clase de amor, de hecho, el amor más elevado es el que es sin ataduras, cuando somos capaces de dar sin esperar nada a cambio: el amor verdadero es lo que queda cuando termina la pasión egoísta. Y Harmanpreet dejó de sufrir, entrando en un estado de paz y amor.


Conocimiento superior

El deseo que había sentido Harmanpreet había sido de hecho muy fuerte, ya que cubría los cuatro deseos védicos; de ahí su fuerte sufrimiento. En efecto,  experimentó dharma, el deseo de alcanzar su más alto estado de bienestar y cumplir su destino, pensando que Advita era su bienestar y su destino; también experimentó artha, el deseo de los medios materiales, pensando que Advita era el medio; evidentemente, también experimentó kama, el deseo en la mente de placer, y hasta cierto punto también experimentó moksha, el deseo de experimentar el espíritu, para lograr una paz duradera, imaginando que iba a sentir la más alta clase de amor posible a través de Advita. Después de la iluminación, tales deseos se liberaron de la mente, el enredo kama-manas se había roto. Harmanpreet ahora solo quiere lo mejor para Advita, también lo mejor para todas las personas en todo; él mismo sabía que tenía puro amor en su corazón, el que había estado buscando ya lo tenía en su interior, y ahora simplemente aprovechaba cualquier oportunidad para  compartirlo con cualquiera, sin expectativas, sin condiciones. Tal estado es felicidad pura. Harmanpreet se había convertido en un yogui Jnana, el que tiene el mayor conocimiento sobre la vida y el amor.